Reinterpretar el museo. Ser un actor

Te propongo que en tu próxima visita a un museo, después de recorrer la exposición, una sala o casi todo, lo reinterpretes, experimentes el museo de una manera diferente viviendo el patrimonio de otra manera y lo compartas con otros a través de convertirte por un momento en un Actor. Puedes crear una pequeña representación que hayas creado en la sala y convertirte en un personaje de un retrato, en el creador de una vasija, en el cientifico que encontró una formula importante o en un ecologista preocupado por la naturaleza.

Así que para empezar, necesitamos saber que:

La dramatización es una representación teatral, en donde los  actores interpretan a los personajes de un texto previamente escrito en una obra literaria; esta puede tratar sobre algún episodio o conflicto de la vida de personajes ficticios o reales, en la que se narra dicha historia para ser representada. La narración contiene, los diálogos de los personajes, así como las acotaciones de los movimientos físicos, descripción de sonidos, luz y escenarios o ambientaciones para ayudar a crear la puesta en escena de la obra. Las obras literarias se desarrollan en diversos géneros: tragedia, comedia, drama, pieza, melodrama y obra didáctica, entre otros.

Para representarla los actores recurren a diferentes lenguajes:

  • El verbal, que se da a través de los dialogo o monologos de los personajes, en donde el actor aprende y memoriza todos los dialogos de su personaje para poder expresarse fluidamente y enfatizar la intensidad de la voz: grandilocuente, susurro o media, las formas de hablar: acentos, modismos, etcétera y la proyectan al publico a partir de “impostar la voz” a travéz de movimientos con el diafragma.
  • El no verbal, como los gestos fisicos del rostro (tic´s) y la expresión de las emociones que tienen que ver con la psicología del personaje y que se reconocen a partir de la expresión corporal sin todavia expresarse verbalmente. Además, el lenguaje no verbal se enfatiza con la ambientación que se da al escenario con la música, sonidos, iluminación, escenografía, vestuario y el maquillaje.
  • El corporal, que se da con las posturas fisicas de los actores (frente al publico, de espalda, sentados, de pie, en movimiento lento o brusco, etcétera).

La obra necesita ser ensayada por los actores a partir de la dirección del Director que es quién tiene en mente todos los elementos de la obra y puede llevar a los actores a desplegar toda su expresión verbal, corporal y no verbal plenamente; los tres en su conjunto ayudan a transmitir al publico la trama de la obra representada.

Lo que queremos es:

  • Reinterpretar o escenificar una historia creada por los visitantes.
  • Traducir del lenguaje plastico al teatral un objeto(s) de la exposición y expresarlo a través de una representación teatralizada.
  • Comunicarse por medio de diversos lenguajes: oral (lo que se dice de él que lo hace hablar sobre si mismo), el no verbal ( emocional y gestual) y corporal (los significados de una pieza u obra).
  • Buscar información directa en los objeto(s), a partir de las formas, colores, texturas que darán elementos sobre la personalidad del personaje y la museografía y recursos en sala son el escenario en donde sucede la escena.
  • Potenciar la expresión creativa al improvisar e interpretar a los personajes.
  • Escribir una historia a partir de otras formas de pensar. (Seis sombreros para pensar).
  • Vincular diferentes áreas de conocimiento como la pintura y el teatro, la historia y la literatura, la educación artística y la ciencia.
  • Potenciar las Inteligencias múltiples (corporal-kinestesica, lingüística, matemática, musical, espacial, interpersonal e intrapersonal) en diversos formatos expresivos en dialogos y movimiento.

 

¿Cuáles son sus posibilidades para aprender?

Esta estrategia de representación o dramatización nos permite desarrollar varias de las inteligencias múltiples planteadas por Howard Gardner[1].Pensaríamos que la inteligencia que más está en juego en el museo, es la Inteligencia lingüística, que potencia nuestra capacidad para comprender la estructura y el significado de las palabras en la lectura, la escritura y, también, cuando hablamos o escuchamos al mediador durante la visita. En esta propuesta, podemos vernos frente a colecciones de diversa índole: ciencia, arte, arqueología, historia, artes aplicadas, etcétera.

Por ello, también nos apoyamos en otros “lenguajes”  o formas de pensamiento que vincularemos con una técnica creativa creada por Eduard de Bono y denominada Seis sombreros para pensar: que nos plantea pensar y decir cosas desde la visión de seis personajes o sombreros que nos permiten ver algo desde diferentes puntos de vista:

  • El sombrero Blanco explica los hechos o cifras, ¿Qué fue lo que vimos, escuchamos y sabemos de la obra u objeto? Aquí se integra la Inteligencia Lógico Matemática, al observar y analizar lo que la exposición nos muestra y que nos permite desplegar nuestra capacidad para identificar modelos a partir del objeto, para vincularlo con otras cosas conocemos que sean semejantes a esta pieza o tema; poder calcular, formular y verificar la hipótesis que nos planteemos, al responder a preguntas con respecto a lo que sucede en ella; podemos utilizar el método científico y el razonamiento inductivo (de lo particular a lo general) y el deductivo (de lo general a lo particular)  para crear una obra y personajes desde un punto muy racional, objetivo y lógico.
  • El sombrero Rojo expresa las emociones, tal y como se ven o sienten con respecto a la exposición ¿Qué fue lo que más me gustó y emocionó de la obra? ¿Qué no me gustó? Aquí vinculamos tres inteligencias, por un lado, la Interpersonal, que nos permite identificarnos o empatizar con otras personas, reconocer sus motivaciones, las razones y las emociones que los mueven; de esta manera entender a los demás (al artista, a los personajes representados en la escena de un cuadro); así esta inteligencia nos permite organizar la representación entre todos los personajes implicados.
  • Necesitamos la Inteligencia Intrapersonal, para poder entender también nuestras necesidades fisicas, emocionales, psicologicas, así como las cualidades y defectos, para definir lo que pensamos y sentimos; nos permite pensar e imaginar al personaje y empatizar con él.
  • Entonces, ponemos en juego la tercera, la Inteligencia Emocional planteada por Daniel Goleman, quien destacó que las emociones nos provocan “un movimiento” (nos mueven); entonces, ¿qué nos mueve de esta obra u objeto? ¿Alegría, tristeza, miedo, ira, etc? Las emociones influyen completamente en lo que percibimos y pensamos para aceptar o rechazar una idea, situación, lugar o persona. Crear una obra desde este sombrero puede ser muy divertida, dramatica o pasiva.
  • El sombrero Negro habla desde un juicio negativo, piensa: “Sí esta muy bien representar las piezas del museo…pero no estamos en un teatro, ni somos actores”, podemos preguntarnos ¿Cuáles son los riesgos? ¿qué puede salir mal? Esta sería una parte del uso de la Inteligencia Lógico Matemática, es el pensamiento objetivo, analitico e incluso crítico, el que buscar los problemas y desacuerdos con respecto a la obra u objeto. Hacer una obra desde este sombrero nos plantea otra alternativa para la personalidad de un personaje o la obra en su conjunto.

El sombrero Amarillo  nos  da  perspectivas o el juicio positivo, ¿Qué más es posible? ¿Qué es valioso? “Yo propongo que…” y busca dar razones en favor de algo. Este sombrero puede extender nuestras perspectivas dramáticas desde la Inteligencia Lingüística al memorizar los dialogos para preveer olvidarlos, hacer juegos de lenguaje con otros personajes e incluso improvidsar algun diálogo. También la Inteligencia  Corporal – kinestésica al escenificar al personaje dentro de la obra en cualquier momento y lugar; los actores tienen la capacidad de utilizar su cuerpo para resolver problemas o realizar actividades. Desde esta perspectiva la obra puede trasladarse a dialogos entre las piezas y los visitantes, en donde dialogan de manera simbólica, etcétera.

  • El sombrero Verde plantea ir más allá de lo conocido, lo obvio e innovar (la creatividad) ¿Cuantos colores, formas, lenguajes, ideas podemos usar? Aquí integramos la Inteligencia Creativa, término empleado por J. Rowe en su Libro “Inteligencia Creativa: Descubriendo el potencial innovador en nosotros mismos y otros”; por ejemplo al plantearse el problema de dramatizarla y los inconvenientes desde el sombrero negro, les ayudará a trascender los límites de la formalidad del museo, el discurso y lo establecido, tomarlo en cuenta como catalizador de la innovación. Integrar la Inteligencia Musical para aplicar a la dramatización, en el manejo del oído musical o la manipulación de instrumentos que narren  desde ese lenguaje. Implica poner en juego nuestra capacidad para escuchar, cantar o tocar instrumentos o al escuchar los dialogos o musica ambiental o que enfatiza cierta escena.  Por ejemplo, hace ya varias décadas se gravó la interpretación musical que se hizo de la obra literaria Pedro y el Lobo, ahí cada personaje era identificado con el sonido de un instrumento. Considerar también la Inteligencia Espacial al diseñar la escenografia o el escenario en donde se van a mover los personajes, al presentar las ideas visualmente, crear las imágenes en la mente, percibir los detalles, dibujar y confeccionar bocetos que pueden resolver de manera inicial la distribución de los participantes, sus movimientos y el aspecto práctico de la acción.

 

  • El sombrero Azul es el moderador que organiza el conjunto, ya que observa todo y tiene una visión global, incluye preguntas, aclaraciones, sintetiza y hace las conclusiones. Ese sería el director de la obra.

¿De qué color ves el museo, blanco, rojo, negro, amarillo, azul o verde?

¿Cómo empezamos manos a la obra?

  1. Recorran una sala y elijan una obra o pieza cada uno y observenla a través de los diferentes sombreros: blanco, rojo, negro, amarillo o verde. .
  2. Organícense en equipos de 2 o 4, para hacer su representación y elijan un papel al azar, para definir desde qué sombrero harán su dramatización.
  3. La trama necesita considerar los antecedentes o contexto en el que se desarrolla la escena, el desarrollo y el desenlace de la historia.
  4. Redacten una escena de la obra que contenga un texto breve en forma de diálogo o monólogo: marquen las intenciones, los estados de ánimo, las entradas y salidas, así como las acciones de cada uno de los personajes hará.
  5. El vestuario puede ser imaginario o elaborado con detalles simbólicos de los personajes o el entorno (de acuerdo con el tiempo y los materiales que tengan a mano).
    1. Desde el sombrero blanco, la dramatización podrá tener un carácter neutral, donde la información sea clara, dura, muy objetiva de la obra, podría ser un dialogo entre: un Restaurador de Arte y el Autor de la pieza u obra, y pueden hablar sobre las medidas, el tema, las técnicas, las soluciones de materiales; cuestiones técnicas o incluso dramatizar el monologo sobre el cuadro o el marco.
    2. Desde el sombrero rojo, la dramatización es una experiencia emotiva que podría ser planteada como una Tragedia, una Comedia o un Melodrama sobre los antecedentes o de las consecuencias de lo que vieron en la escena representada: un personaje (objeto) puede ser el villano, otro el héroe o elegir quién representaría, por ejemplo, la alegría, la tristeza, el miedo, el enojo, la envidia, el orgullo, la sorpresa, etc. y ponerlos a dialogar o en grandes monólogos.
    3. Desde el Sombrero negro se podría dramatizar a un Crítico de Arte (constructivo) diciendo todos los inconvenientes que tiene dar vida a esta obra desde otros lenguajes o representar a un Crítico de la época que hablara sobre el autor en la epoca, el tema, la técnica con una persona en el presente. Por ejemplo, un Crítico del siglo XIX que habla sobre la obra de Monet con un artista contemporáneo que hace instalaciones.
    4. Desde el Sombrero Amarillo, la crítica positiva pueden plantear los aspectos que han trascendido de la obra como, tal y como si fueran una persona de esa época en un monologo. También se puede hacer la representación con mímica o gesticulaciones o representar los elementos del cuadro con el cuerpo.
    5. Desde el Sombrero Verde podemos plantear hacer una dramatización contemporánea de la obra, adecuarla al lenguaje actual, a personajes que son cercanos para nosotros, etc. Por ejemplo, la pintura Un paseo en la Alameda de Diego Rivera, como se escenificaría hoy. ¿Cómo podemos representar este cuadro desde la perspectiva de uno de los personajes o desde un visitante del futuro? ¿Si este cuadro fuera una canción o un baile cómo sería?
  6. Presenten la dramatización a otros equipos o visitantes.
  7. Organicen una mesa redonda en donde hablen todos los sombreros.
  8. Cierre, comenten con otros como sintieron la dramatización y contrastenla con sus vivencias.
  9. Reflexionen sobre la experiencia, las semejanzas y diferencias con otras visitas a museos.

 

[1] Inteligencia, como la capacidad de resolver problemas en la combinación con todas las habilidades que tiene una persona.

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