Reinterpretar el museo. Un investigador en ciernes ¿Qué hay que ver?

Cuando vamos como visitantes al museo podríamos, ¿por qué no?, hacer un investigación sobre la exposición,  podemos basarnos en unas preguntas que  valoran nuestras experiencias de visita como público que acude por primera vez a un determinado museo. Si contestamos estas preguntas descubriremos muchos secretos que están tras bambalinas y que nos darían nuevas formas de acercarnos a los museos, participando y transformando muestras expositivas que vemos.

Para ello,  pongo un ejemplo que realice hace tiempo en el Museo de la Cultura del Vino (MCV), en la Rioja, España, museo importante en este país, que nos atrapa con su arquitectura, entorno, presentación museográfica y una excelente colección que nos contacta con una práctica milenaria y con un elemento fundamental en el entorno cotidiano de las mesas Españolas y de muchos otros países del mundo: El Vino.

Este ejemplo es una pequeña bitácora de investigación sobre una sección del museo que incluye descripciones, además de opiniones y sugerencias. Así, podríamos hacer  como visitantes una especie de guion de investigación (visita)  para observar y reflexionar sobre lo que vemos y experimentamos en el museo:

  1. El Museo: ¿En dónde está? ¿Cómo llegamos?

El Museo de la Cultura del Vino (MCV), se ubica cerca de Briones, en la Rioja, España. Se encuentra en un edificio exprofeso obra del Arquitecto Jesús Marino Pascual y ocupa una superficie de 9.000 metros cuadrados. Es un tipo de Museo de la Técnica, porque aborda procesos de trabajo, maquinaria,  productos y prácticas.

  1. Infraestructura: ¿Cuáles son las vías de acceso al museo? ¿En qué tipo de edificio se encuentra? ¿Adaptado o ex profeso (creado para eso)? ¿Qué tipo de entorno lo rodea?

Todos los museos tienen una infraestructura (que incluye construcción, estructura, servicios, algunos son espacios adaptados, es decir están en edificios históricos o casas que se adaptan para tal fin, otros son construcciones exprofeso, creadas para ser museos ¿Cómo son sus espacios? ¿Todos los servicios están considerados? ¿Cómo es el acceso al mismo? ¿Cuál es su característica principal?

El MCV tiene primero una amplia explanada que nos conduce del estacionamiento hacia la entrada  principal y nos da la perspectiva suficiente para ver la panorámica del edificio y el entorno como un gran paisaje; conforme caminamos, percibimos un segundo elemento importante, un entorno en donde los viñedos son el paisaje que rodea el museo, con un área  de seis mil metros cuadrados y que se llama  “El Jardín de Baco”. También hay una fuente, ésta nos aporta un tercer elemento natural, el agua, que unida a la tierra y la vid forman una trilogía inseparable.

¿Cómo es el espacio interior que nos recibe? ¿Qué áreas tiene? ¿Cómo es el movimiento y la circulación?

En el interior notamos la buena circulación que tiene el vestíbulo de recepción que nos da  acceso a las distintas áreas que se encuentran en esta zona, señalizados en formato horizontal en vinilos y materiales metraquilatos, en español, e inglés. Las Instalaciones cuentan con la infraestructura necesaria para discapacitados motores y ciegos con áreas de circulación, barreras arquitectónicas, aseos, teléfono y silla de ruedas que hacen posible realizar su visita. Instalaciones y equipamientos adecuados para la visita de niños  contando con carritos y cambiadores en los baños.

  1. Guión Curatorial: ¿Cuál es la o las historias que nos cuenta? ¿Qué es? ¿¿Nos lo dice o tenemos que imaginarlo? 

Toda exposición tiene un propósito, quiere destacar algo concreto. En el MCV, el propósito de la primera sala es  introductorio  y nos presenta de manera general el proceso que lleva la vid desde la siembra hasta su cosecha, de ahí el nombre: Nacer, crecer, madurar, que además nos da la idea de un proceso, de algo dinámico que se va transformando, que incluso apela a la experiencia humana y al acompañamiento que hacen las personas al cuidado de la vid desde el campo hasta nuestra mesa.

  1. El Diseño Museográfico (el escenario): ¿Qué colores maneja?  ¿Qué tipo de muebles hay?  ¿Utiliza  soportes para algunas piezas? ¿Hay paneles o vitrinas? ¿Qué texturas maneja? ¿Por qué? ¿Y los  materiales son diversos? ¿Combinan para destacar el tema que se trata en la sala? ¿Los objetos u obras se destacan o se pierden con la museografía? ¿Hay algo especial que llame nuestra atención? ¿Hay otros recursos como mapas, reproducciones, líneas del tiempo, etc.?¿Te gusta o no? ¿Por qué? ¿Te ayudó a entender más las piezas? ¿La distribución de los objetos te permitió seguir la historia o te perdiste?

El diseño implica utilizar diversos formatos de muebles, soportes, paneles, vitrinas, colores, texturas, materiales diversos que combinan para destacar el tema que se trata en cada sala, se enfatiza las obras o se incluyen refuerzos.

El diseño general de la sala  en el MCV es rectangular al centro y tiene  nichos que es en dónde están cada uno de los apartados temáticos diversificado a partir de cada tema. Tiene pisos y paredes lisas de  colores vivos mate con un techo a cuatro aguas con vigas de madera en tonos claros que da la sensación de entrar a una bodega de vino desde el principio.

Al centro hay piezas de gran formato utilizadas en el cultivo de la vid, se colocaron sobre una plataforma que permite estar a un nivel distinto del público y ayuda a delimitar para su protección y otros objetos están divididos por mamparas, porque corresponden a apartados distintos.

Cada una de las nueve secciones está ambientada con un color distinto que visualmente nos ubica y nos informa de los cambios temáticos, desde verdes y tierra para el tema Tierra de tierras, el, rojo para la Rioja; café para el cultivo de la vid: otoño-invierno, verde hoja para primavera-verano y fiusha para el de la vendimia junto con un gris y por último el morado uva para la elaboración del vino.

La tipografía empleada en el cedulario temático y de objeto es de un mismo tipo de caracteres con dos tamaños, uno para los títulos y otro para el cuerpo del texto, está impresa en blanco sobre el fondo de color de cada uno de los temas, solamente las cartelas que están en los espacios táctiles para invidentes están en negro sobre blanco.

Los materiales empleados para mamparas son de plexiglás con impresiones en directo y algún tipo de cartón para los paneles explicativos, vidrieras para contener los objetos y peanas para los objetos más grandes; paneles vinilos, pantallas táctiles, pantallas proyección, cartelería. Paneles o mamparas, vitrinas y áreas para tocar, luz puntual colgando del techo; hay extintores y alarma en cada sala.

El papel que se otorga a las piezas u objetos de la colección en ocasiones parece secundario puesto que complementa las mamparas ilustradas de cada apartado y en la parte central de la sala que se encuentran objetos de labranza, estos son atractivos por su dimensión,  pero cobran sentido a partir de las experiencias de los visitantes con respecto a ellos, ya que en varios no es clara cuál es la concordancia con los contenidos expuestos en cada apartado.

 

Si bien es cierto que existe un lenguaje de los objetos, es importante brindar a los visitantes herramientas de visita que propicien que realmente se logre un dialogo entre el visitante y el objeto de la colección. Si bien es importante que se perciba un equilibrio entre las piezas expuestas con respecto a los apoyos, en algunas secciones de la exposición los gráficos son tan atractivos se comen al objeto casi perdiéndolo de la vista del público.

Pienso que es necesario incluir un mapa mental ya que sería un recurso importante para ayudar a todos los visitantes a tener en una  visión completa sobre todas las salas, los contenidos principales, las piezas más representativas y visualizarlos diseñados en un orden más lógico que ayuda a su comprensión clara del tema y no solo por plantas arquitectónicas que son más para arquitectos.

  1. Los Contenidos: ¿Nos explicitan los objetivos del ¿Qué historia nos cuentan? ¿Hay preguntas intercaladas? ¿Consideran nuestros conocimientos previos? ¿Cuántos temas desarrollaron? ¿Cuál te fue más significativo? ¿Nos dan información solamente? ¿Nos quedaron claros los contenidos? ¿Tenían pistas tipográficas que destacaban palabras clave? ¿Todos los conceptos se entendían o había algunos que no?

Aquí es importante poner atención a lo que nos dice la exposición a través de: los títulos, las cedulas introductorias, temáticas, de objeto y otros formatos como guías impresas, cedulas transportables, audio guías, códigos QR, etc.  

Al entrar a la sala en el MCV, los contenidos  desarrollan aprendizajes de tipo conceptual (información)  al ser una sala que parece introductoria, aunque en los apartados de cultivo de la vid se hace referencia a aspectos de aprendizaje procedimental (saber hacer); en cuanto a l los  contenidos actitudinales (valores),  éstos se encuentran inmersos en aspectos de valoración con respecto al patrimonio vitivinícola aunque no están  desarrollados de manera explícita.

La progresión en el tratamiento de los contenidos se establece a partir del tema principal y subtemas y en una lectura lineal de los contenidos, que si bien parece  que se adaptan al nivel cognoscitivo del público, existen términos específicos de la disciplina que sería necesario explicar en sala o en un glosario de términos que ayude a codificar la información que se proporciona dotándola de sentido.

Además, no se valoran de algún modo las experiencias y los conocimientos previos del visitante en el planteamiento de los contenidos, ni existen vínculos entre los contenidos de la exposición y la vida cotidiana del visitante, claro está de manera intencionada, porque recordemos que en la experiencia de visita el público va estableciendo de manera personal esos vínculos si cuenta con los elementos de significado que le den coherencia a lo que está viendo dentro de la sala, así personas que han trabajado en el cultivo de la vid encontrarán familiar, por ejemplo, instrumentos de labranza y aquellos neófitos en el asunto pueden encontrarlos lejanos e incomprensibles.

Continua con: Aprender en el museo: La experiencia en el museo puede ponernos en diferentes puntos de interactividad con la exposición o permanecer pasivos y contemplativos. ¿Cuál prefieres? 

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