¿Sabes cuánto patrimonio tienes en el bolsillo?

Hace años llego a mis manos una actividad para jóvenes de secundaria que los ayudaba a iniciar un proceso de investigación a partir del planteamiento sobre la desaparición de una chica llamada Martha, se les proporcionaba un sobre con una serie de objetos que darían pistas  sobre ella para intentar indagar y tal vez descubrir su paradero, por supuesto planteándose hipótesis y siguiendo las pistas.

Ahora pienso que este formato nos podría ayudar a descubrir que tipo de objetos portamos, que dicen sobre nosotros y las personas que tienen relación con nosotros, las historias que pueden contar y que si de repente pasaran sin darnos cuenta, 50 años y estos objetos fueran parte de una exposición que mostraran de nosotros, nuestro entorno y nuestra nación. Es cierto que, todos los dias estamos inmersos en todas las actividades que tenemos que hacer, desde el  trabajo de 8 horas, los tiempos de traslado, el cine, la cena con la pareja, hacer la tarea con los hijos, bañarnos, etc.

Cuando nos hablan de patrimonio cultural casi siempre nos suena algo lejano, que si no nos interesan o no tenemos tiempo de ir de visita a los museos o de viaje por los pueblos mágicos, o acudir a una zona arqueológica en los equinoccios, realmente nos sentimos que el tema del patrimonio es un concepto abstracto, lejano, que “dicen” que es importante, pero que a veces pensamos que no tiene nada que ver con nosotros en el día a día.

Si durante el trayecto a nuestro trabajo, en un momento de descanso en la oficina, en una charla de café con los amigos hiciéramos un pequeño ejercicio, un juego en donde nos “echamos un clavado” a la bolsa, la cartera, el portafolio, la mochila a partir de la pregunta:

¿Sabes cuanto patrimonio tienes en el bolsillo? 

Si nos imaginamos que han pasado tan solo esos 50 años y estos objetos son parte del patrimonio personal, familiar, comunitario y nacional de alguien y tu los investigaras, ¿Qué implica entonces el patrimonio? Y si a partir de la investigación,  van a  formaran parte de una exposición sobre el México de principios del siglo XXI.

Entonces, pongámonos en este juego de rol en el papel de Investigadores, así como aquellos que vemos en la televisión, atentos a todos los detalles; Primero, todos aportan sus objetos, van sacándolos de sus bolsas, carteras, etc, uno a uno los van colocando en una mesa, para que puedan observarlos con detenimiento; podrían intercambiarlos para hacerlo un reto más interesante y reflexionar sobre:

  • ¿Cuantos tipos de objetos trae? ¿En donde nació? ¿En que ciudad vive? ¿Hay elementos naturales?
  • libros, boletos del metro, llaves del coche y casa, maquillaje, móvil con fotografías, agenda, carpeta de apuntes, etc.
  • ¿Qué características físicas tienen? ¿Por qué están ahí en ese bolso…? ¿Con quien se relacionan esos objetos? ¿Qué tienen en común? ¿En qué son diferentes?
  • ¿Hay algo que nos diga a quien pertenecen? ¿Tiene familia? ¿Cuántos y quienes? ¿A qué se dedica? ¿Qué edad  tiene? ¿Trabaja, estudia, esta jubilado?
  • ¿Tiene redes sociales, cuáles?¿Qué historias nos pueden contar, personales, familiares, comunitarias y como mexicanos?
  • ¿Cuales son sus aficiones? ¿Su ideología religiosa, política, etc? ¿Cuál es su estatus social?

 

¿Qué tienen que ver todo esto con lo que llamamos patrimonio?

¿Qué relación tiene con el patrimonio natural, arquitectónico, artístico, histórico, científico, técnico o etnográfico?

Y con el patrimonio intangible  o inmaterial?

Casi siempre nos hablan del Patrimonio con Mayusculas, aquel que es reconocido Mundialmente, Nacionalmente o el de los estados o Regiones, o aquel de determinados grupos o culturas, pero […]Todas las personas a lo largo de nuestra vida vamos conservando diversos objetos, que son importantes para nosotros porque representan algún aspecto importante de nuestra experiencia de vida o de recuerdos de otras generaciones como padres, abuelos, bisabuelos, etcétera; todo esto conforma nuestro patrimonio material o tangible a nivel familiar o comunitario. En el caso de grupos culturales mayores, el patrimonio tangible se compone de los bienes inmuebles, como son los monumentos, edificios, lugares arqueológicos, conjuntos históricos, y elementos “naturales”, como los árboles, grutas, lagos, montañas entre otros; también se incluyen los bienes muebles, que engloban las obras de arte, las piezas arqueológicas y los objetos de vida cotidiana, como pueden ser utensilios, vestidos, armas o joyas […]

Hay un mundo de cultura en nuestros bolsillos, valoremos, preservemos, hablemos de él con otros y reconozcamos el gran acervo personal, familiar, comunitario, escolar, laboral, nacional, universal que tenemos y compartimos. Actualmente estamos dando mayor importancia, difusión y divulgación a la diversidad cultural que también es necesaria poner en la mesa. Dentro del patrimonio tangible se encuentra:

Patrimonio Natural: como los bosques, desiertos, ríos, lagos, montañas, flora (reino vegetal) y fauna (reino animal).

Patrimonio Cultural que se divide en:

Arqueológico: restos principalmente arquitectónicos, por ejemplo Tarragona, zona arqueológica de la época romana, ubicada cerca de Barcelona; Caesaraugusta, ciudad romana ubicada en la actual Zaragoza; Atenas en Grecia; Templo Mayor y Teotihuacán en México, entre otros.

Histórico: incluye monumentos, documentos, o lugares en donde sucedieron hechos o acontecimientos importantes para un pueblo o un grupo social.

Artístico: Puede ser las obras murales realizadas en edificios públicos, monasterios, palacios, iglesias, así como las pinturas y esculturas, grabados, etc.

Etnológico y etnográfico. Objetos de indumentaria, utensilios de uso cotidiano tanto de casa como de labranza, así como tradiciones o festividades que realizan diversos pueblos.

Científico. Adelantos científicos, procesos químicos, biológicos e investigaciones científicas.

Técnico. Adelantos en cuanto a maquinarias, nuevas tecnologías y comunicaciones.

 

Por otra parte, las experiencias, recuerdos y tradiciones integran nuestro patrimonio inmaterial, intangible o intelectual como por ejemplo la literatura, las teorías científicas y filosóficas, la religión, los ritos y la música, así como los patrones de comportamiento y culturales que se expresan en las técnicas, la historia oral, la música y la danza. Ambos integran nuestra identidad, nos conforman como individuos, como grupo familiar, comunitario, o como ciudadano de un país y que nos hace identificarnos entre sí con respecto de otros en semejanzas y diferencias.

La conservación, preservación y difusión del patrimonio tangible e intangible nos compete a todos y cada uno de nosotros: hombres y mujeres, los niños, jóvenes, discapacitados, personas de la tercera edad los que día a día entramos en contacto con este patrimonio, somos los encargados de su conservación, preservación y difusión para las futuras generaciones, para que dicho patrimonio permanezca en la memoria histórica de cada individuo, de cada familia, cada comunidad, cada país o del mundo entero.

Leer más en https://issuu.com/somosconexion/docs/se_puede_aprender_a_interpretar_el_

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