¿Cuál es el uso compartido que podemos dar a los Recursos Museográficos y Didácticos?

“Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo”

Benjamín Franklin

En el diseño de una exposición, además de desarrollar una temática particular y colocar las piezas de una manera lógica que apoye lo que se quiere contar en la exposición sobre un tema particular, una época, una cultura o personaje histórico, entre otros, el museógrafo incluye una serie de recursos “museográficos” que apoyan los contenidos y refuerza y organiza aquello que se quiere contar. Aquí pongo algunos ejemplos de los recursos museográficos más utilizados en museos y que de una u otra manera tienen la intención de ser un recurso didáctico porque orientan el aprendizaje a través de otros medios. Por cierto.

¿Qué hace que un recurso museográfico sea realmente útil durante la visita?

 

Por ejemplo, podemos buscar determinados puntos principales en un mapa, la fauna y flora, saber la distancia ntre un punto y otro, etcétera ¿para qué mas sirve un mapa? En una maqueta podemos comparar su estructura con las de nuestra casa o ciudad, materiales, arquitectura, costumbres. También podemos elegir tres puntos importantes marcados en una línea del tiempo, hacer un mapa mental sobre ella, reflexionar sobre que trascendencia tienen esos acontecimientos para nosotros actualmente.

Aquí presentamos algunos recursos didácticos que han sido diseñados para insertarse en las exposiciones en los museos y nos son de gran utilidad durante nuestra visita, si los capitalizamos adecuadamente, no solo como ambientación de la exposición, si bien el objeto en sala es un elemento fundamental, los recursos museográficos visten la exposición, ayudan a hacerla comprensible y potencian la experiencia de visita.

 

Al acercarnos a un concepto que defina lo que se considera en la Escuela un Recurso Didáctico, éstos integran elementos, objetos, o estrategias que el maestro utiliza como detonante, refuerzo complemento de su proceso y actividades educativas. También pueden incluir una serie de estrategias que le permiten estructurar la práctica día a día en función de los conocimientos o contenidos que los estudiantes van a trabajar y contribuyen a la construcción de su conocimiento.

“Tal como señala Marqués (2001), un sistema simbólico (textos, sonidos, imágenes); tienen un contenido material (un software) que se presenta de determinada manera; que se sustentan en un soporte o plataforma (el hardware) que actúa como mediación para acceder al contenido; y crean un entorno de comunicación con el usuario del material, propiciando unos determinados siste- mas de mediación en los procesos de enseñanza- aprendizaje”.

Los recursos didácticos cumplen una función mediadora entre el contenido de aprendizaje y el estudiante y sirviendo de punto de encuentro y detonante de saberes a través de la observación, comparación, análisis, planteamiento de hipótesis y reflexión con sus compañeros y el profesor y así construir un aprendiza- je mediado. Como recursos didácticos, los profesores pueden integrar materiales y otros medios que ya existen en el entorno, familiar, escolar, comunitario, social. Aquí se muestran algunos de ellos.

La innovación de los recursos casi esta planteada por los cambios vertiginosos de la llamada Era Digital, en donde la información esta accesible en diversos lugares y for- matos y en donde los procesos de apropiación de la cultura y la experiencia educativa toman un carácter más participativo y dinámico, así veremos integradas estas nuevas alternativas y recursos atractivos frente a aquellos tradicionales, la postura sería potenciar ambos en la Escuela para formar ciudada- nos abiertos a explorar y aprender a través de diversos medios.

¿Cuáles reconoces? ¿Cuáles has utilizado en la es- cuela sobre temas de museos y cultura? ¿Cuáles no? ¿Por qué?

Ahora, en el contexto de la Educación no formal, ya hemos hablado sobre las nuevas formas de aprender en el museo, el papel de la mediación para detonar experiencias activas del visitante alumno y la gran variedad de recursos museográficos que tiene el museo. Además, la educación en el mu- seo cuenta con todo un sustento metodológico participativo, activo, dinámico, experiencial con el museo y su acervo. Aquí viene un apartado en el que se destaca el valor de los objetos patrimoniales, más allá de su utilización como recurso didáctico.

Ángela García Blanco ya en el año 99 mencionaba que “Los objetos concebidos como formas materiales con significados conceptuales constituyen un sistema de comunicación no ver- bal al que se denomina lenguaje de los objetos”, por lo que
los docentes al mediar con los alumnos bajo esta premisa, los incitan a explorar los objetos expuestos en la sala, provocar el dialogo con ellos para estimular el descubrimiento y la participación, al elaborar sus saberes y al codificar los significados de las piezas colocadas en el espacio museístico. Para la mu- seología de la idea, el objeto del museo es una fuente directa de información que nos cuenta una historia basada en la función que le da sentido, los materiales de elaboración, así como el contexto cultural, político, social, económico o artístico en que surgió en un tiempo y espacio definidos. Por ello, es necesario sensibilizarnos ante él, para establecer un dialogo real con el objeto, no solo con la información que sobre él nos aporta el investigador, ambas son importantes y necesarias.

¿Qué pasaría si realmente le preguntamos al objeto?

Por otra parte, la propuesta museológica llamada del punto de vista o del enfoque, da especial importancia a la opinión del visitante (en este caso alumno, maestro), que observa la exposición tomando en cuenta durante su visita también la evocación o la asociación personal de sus experiencias pre- vias. Uniendo ambas posturas museológicas podríamos considerar a las piezas del museo como un “cuerpo prismático” más allá de solo ser un recurso didáctico, al que podemos acercarnos y observar desde distintos ángulos. Haz este ejerci- cio regresa al museo que quieras y observa un objeto y pregúntate cosas diferentes sobre él: desde la filosofía ¿Qué me dice este objeto de la forma de pensar de sus creadores?, la descripción física ¿Por qué te hicieron así?, la práctica ¿Sigue siendo útil?, etc.

Kenneth Goodman, habla de la dificultad de motivar a los niños cuando la paja que se les pide leer, escribir, escuchar o decir no tiene relación con lo que son, piensan o hacen. Enton- ces, la relación que los alumnos establecen con el objeto no sólo es conceptual; también involucra los cinco sentidos y el proceso de acercamiento al objeto se da por medio de la des- cripción, el análisis y la interpretación y el objeto en sala pue- de tener múltiples lecturas, la del curador, el museógrafo o la del comunicador y la del visitante que contrasta y complementa a partir de su experiencia. La práctica directa con el acervo expuesto, permite “…reconstruir los hechos de una forma imaginativa” y descubrir las respuestas trascendiendo lo que se ve a simple vista.

Así existen otros recursos didácticos desarrollados exprofeso por los Educadores de museos para que profesores y alumnos pueden utilizarlos y capitalizarlos durante su visita. Incluyen actividades, publicaciones o recursos interpretativos que no solo están enfocados, como ya se dijo, solo a la adquisición de conocimientos, es decir cargados de información y más información; incluyen además estrategias y actividades diverti- das, interesantes y que implican un reto para los alumnos, ha- ciéndolos reflexionar sobre sus saberes, actitudes, emociones y valores sobre el objeto patrimonial que están observando.

Es fundamental que los docentes consideren que las estrategias, actividades y recursos didácticos desarrollados en el museo por los equipos de educadores provienen de algunos de estos planteamientos:

• La experiencia de mediación entre el patrimonio y los alumnos, la realiza el profesor y el Educador del Museo, así co- mo los recursos didácticos generados cumplen también con esta función; por lo que es necesario considerar lo que queremos lograr con la experiencia, que contenidos vamos a considerar, cuanta información queremos que tengan duran- te la visita, porque la “información no es interpretación”

Valorar en el museo no solo el aspecto material de los objetos, sino el humano que los acerca empáticamente con una persona, porque finalmente los objetos u obras son el resulta- do de la interacción humana con su entorno. Entonces, los estudiantes contactan con el objeto o lugar, conocen su histo- ria, la interpretan, la contrastan con el presente y le dan sentido, así la visita adquiere un mayor significado.

• La importancia de integrar en la visita herramientas y actividades en sala e incluso tecnológicas, permiten que los alumnos establezcan vínculos afectivos, educativos, lúdicos e identitarios entre el patrimonio y la sociedad a través de di- versos lenguajes.

• Al diseñar actividades en sala, los visitantes pueden ex- perimentar al observar, comparar, ordenar o clasificar los ob- jetos por medio de preguntas, que les permite hacer uso de éstas habilidades de pensamiento y poner en juego su creatividad a través de la expresión plástica, literaria o escénica, al interpretar los objetos y piezas; la ambientación museográfi- ca y sus recursos expositivos.

• Experimentar el contacto con el patrimonio del museo antes y después de la visita con nuevos recursos didácticos co- mo las Tic ́s puede ayudar a los profesores a revelar los obje- tos y su mundo de maneras nuevas y apasionantes. Sin embargo, la incorporación de estas tecnologías a las exposiciones debe realizarse con cuidado y precaución, por ejemplo, al ver la recreación de una zona arqueológica, un edificio antiguo o una ciudad. Los programas interpretativos no solo se quedan en la sorpresa por el avance tecnológico, sino que ésta permita un estudio riguroso y contrastado con el objeto al interior del museo.

• Recordar que la pasión por saber e investigar a través de los sentidos es un componente indispensable para una visita de interpretación poderosa y efectiva, así generar recursos que permitan experimentar la apropiación del conocimiento a través de la manipulación de objetos (reproducciones o cuadros texturizados), así, mediante la percepción, involucrar los sentidos y hacer uso de su inteligencia quinestésica o de movimiento…

 

 

 

 

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