El Museo tras bambalinas, ¿que sucede ahí? 1

 

Normalmente al visitar un museo observamos las obras u objetos de una colección presentadas en vitrinas, mamparas o en ambientaciones, acompañadas de cédulas explicativas y aparentemente en un entorno pasivo del que no siempre entendemos la razón.

En busca de nuevas alternativas que posibiliten en los públicos experiencias diferentes en el museo y detonen preguntas que los lleven a investigar y descubrir los múltiples mensajes y significados que el museo comunica a través de lo que exhibe, es que se plantea un Juego de Rol llamado El Museo Tras Bambalinas, taller cuyo propósito es generar procesos de comunicación entre los visitantes de museos, niños, jóvenes, adultos y los objetos patrimoniales que resguardan los museos, sean de arte, historia, ciencia o arqueológicos, para que los visitantes logren experiencias significativas en los espacios museales. Así, por medio de una estrategia de juego de rol, los participantes dejarán de ser espectadores pasivos en las salas del museo, para convertirse en protagonistas del proceso de trabajo que existe detrás de una exhibición.

Este taller está propuesto en dos sentidos:

  • El primero, mostrar el proceso que los objetos patrimoniales pasan, desde el momento en que se integran a una colección de un determinado museo, la que se forma en la escuela o aquella que es patrimonio familiar, hasta su exhibición en sala.
  • El segundo, destaca la importancia de comunicar el valor otorgado por la familia, la comunidad escolar o la sociedad a los objetos que integran el patrimonio y que conforman una parte de la identidad personal, local, regional o nacional.

Esta actividad recrea las funciones y acciones que se realizan al interior del museo; los participantes se comunican con el objeto, su temática y reflexionan sobre él a través de un juego de Rol. En el proceso su interpretación conceptual y emocional se involucran, enriqueciendo la experiencia personal del propio individuo, transformando su concepción inicial de un museo inmóvil, quieto o pasivo al reconocimiento de la participación activa que tiene durante el desarrollo de la exposición.

Bajo estos lineamientos se desarrolla el taller, es así que el participante (niños con sus padres, amigos jóvenes, maestros o incluso adultos mayores), pasa de la simple observación del visitante por las salas del museo a reconocer lo que se mueve detrás y dentro del museo al “convertirse” durante el juego en un profesional del museo:  Investigador, Restaurador, Educador, Comunicador, Museógrafo y Director.

Este tipo de estrategias son muy efectivas:

  • En casa con los padres de familia ,que se integran con sus hijos en un trabajo conjunto vinculado al patrimonio familiar.
  • En la escuela, para que profesores y alumnos revaloricen el patrimonio escolar y comunitario y la manera de estructurar sus contenidos y vínculos culturales.
  • En el museo para acercar a los visitantes “tras bambalinas” en una contextualización significativa de los temas y patrimonio del museo como parte importante de su formación.
  • En grupo, para adultos y jóvenes al romper las barreras institucionales y penetrar en el trabajo cotidiano con el patrimonio.

Antes de empezar…

Es muy importante propiciar como coordinador del juego, que la relación  del equipo con el museo deje de ser una contemplación pasiva de los objetos en la sala, para convertirse en fuente de actividades que desencadenen procesos de exploración, descubrimiento y reflexión sobre los contenidos que el museo les brinda a través de sus colecciones.

Con el juego de rol:

  • Los participantes dejan de ser espectadores del museo para convertirse en protagonistas del proceso de trabajo que hay detrás de las exhibiciones.
  • Aprenden a ponerse en el lugar del otro y a considerar puntos de vista diferentes.
  • Este tipo de juegos proponen una alternativa ante la incapacidad de experimentar en el ámbito social.
  • Son un punto de encuentro entre la labor profesional del museo y las personas.

El Juego como estrategia Didáctica

El juego es una actividad que todos los seres humanos compartimos y a través de él tenemos la posibilidad de interactuar con el mundo y con lo que en él se encuentra. Nos da la posibilidad de comunicar ideas y sentimientos, logrando una interacción cognitiva al manipular y utilizar objetos y todo aquello que se encuentra en el entorno. Jugar nos permite penetrar la realidad, pero al mismo tiempo podemos alejarnos de ella y transformarla, comprenderla y enriquecerla con nuevos significados.

Por ello, es necesario estimular deliberadamente esta posibilidad de interacción lúdica en los niños y no tan niños, sin embargo, en jóvenes y adultos es fundamental recobrar esta manera de relación con el entorno, ya que conforme avanzamos en la vida académica y personal es “mal visto” tener ese espíritu de juego, fundamental para apropiarse del entorno, conocerlo, modificarlo y construir nuevos aprendizajes o rutas de conocimiento.

El juego como estrategia didáctica es mediador de modos y significados de la realidad, permite el surgimiento de nuevas formas de acción recíproca que acercan al niño y al adulto o entre iguales. Mediante el juego, tanto en la vida diaria como en el contexto del museo, tenemos la posibilidad de aprender a discriminar, formular juicios, analizar, sintetizar y a resolver problemas; por lo que los datos concretos, los contenidos y conceptos de las colecciones se comprenden y se retienen mejor gracias al juego.

Si proporcionamos al visitante los elementos apropiados sobre los contenidos que salvaguardan los museos a través del juego como mediador, estamos promoviendo un espacio en el que se establece una relación educativa con respecto a la dimensión lúdicra, y de elaboraciones simbólicas personales que tienen relación directa con la edad, capacidades individuales y fase de desarrollo.

Al utilizar el juego como una estrategia para el aprendizaje:

  • Se considera al visitante del museo como agente activo que puede modificar sus estructuras de conocimiento y construir o reconstruir a partir de la interacción con el medio.
  • Se valoran los conocimientos previos de las personas y el detonar procesos de investigación, análisis, síntesis y reflexión por medio de las estrategias educativas.
  • Trabajo arduo y profesional el que hay atrás de una exposición, que tal convertirse en Coleccionista, Curador, Conservador, Educador, Museografo y Comunicador del museo?

El museo tras bambalinas, Comenzamos!!!… ve un ejemplo de este proceso

Museo tras bambalinas, Tlaxcala 2016

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s