4. Otra cara del prisma, la interpretación de la obra Mural: sensibilizar al que observa, dotarlo de herramientas perceptivas, críticas e interpretativas.

El abordaje interpretativo de estas obras murales es uno de los aspectos en los que quiero hacer un enfasis, las vias para ello son tres áreas que vinculadas una a una nos darán un acercamiento más directo y profundo con este tema. El cuerpo, como vehículo de sensaciones, emociones, procesos cognitivos que nos vinculan con el mundo que nos rodea y nos ayudan a interpretarlo. El cuerpo y la memoria, como asociación de hechos y heridas vividas que se pueden vincular con aquellos elementos simbólicos representados en los murales, más en el momento de su creación en donde la memoria corporal estaba a flor de piel, “que había que suturar simbólica, individual o colectivamente”[1].

 

Así, el artista misionero y aquellos más institucionales, se expresaron corporalmente, interpretando una idea a partir de su sensibilidad creativa y emociones, a travez de diversos materiales, encontraron campo propicio para su creación en esos  lienzos amplios y rígidos, todo un campo de posibilidades creativas que se proyecta en los muros, como ya digimos, partiendo de una ideología muy preestablecida de independencia, libertad, autonomía, identidad, exaltación del pasado, etcétera y que estaba cargada de emociones y sensaciones personales por ser reflejo de un momento histórico tan potente y tan cercano.

 

Los murales hinundaron el espacio, el cotidiano, el común, compartido, el arte transformado en personas, lugares, momentos históricos, enseñanza, como expresión de ideales políticos, pintadas, grafitis y esténciles en paredes. “el lugar adquiere una mayor fuerza asociativa que el tiempo, porque el lugar tiene carácter sensible”[2] Espacios que viajan en la mente de esas personas como elemento simbólico de la memoria individual y colectiva que podía estar en concordancia con la realidad de a pie o ser imágenes ajenas a estos hombres y mujeres posrevolucionarios; otras son las construcciones que esa memoria resignificada y construida fue teniendo a lo largo ya de cien años, la interpretación que podemos dar los hombres, mujeres, niños del siglo XXI, desde el cuerpo, el espacio y el tiempo.

Sin embargo, actualmente es necesario contrar con herramientas de interpretación, mediación y otros mecanismos semióticos, que nos ayuden a establecer contacto con estas representaciones (signos) ya que muchos de ellos no estan en nuestra memoria corporal directa, por lo que necesitamos establecer esos puntos de significado. Entonces la referencia que vamos a establecer con la obra mural, es a partir de la interpretación del observador (cuerpo), su bagaje cultural, experiencial, ideológico, cognitivo, emocional y sensorial que es quien le dará sentido, más allá de la del momento de su creación, de la carga del espacio y la de la memoria que que cobra a la luz del tiempo, reconociendo las propias sensaciones, las relaciones que establece con quien observa y aquello que representa. “La experiencia es signo y  no solo histórica”.

 

Si imaginamos que nos encontramos frente a alguna de estas obras murales, la intencion es poder reconocer las cualidades del signo (Mural) en cuanto a las sensaciones que nos provoca como observadores, reconocer la composición formal y el nombre con el que se le conoce, el estilo o corriente al que pertenece nos permitirá dialogar con la obra mural (el objeto) contactando con su ámbito de realidad y vincularlo con nosotros a partir de la estética, la historia, la filosofía, etc.“En algunos casos estas imágenes han sido realizadas con propósitos prácticos de comunicación, como ocurre con las pinturas rupestres, o con objetivos propagandísticos como los frescos de la Capilla Sixtina, las obras del muralismo mexicano o el Guernica de Pablo Picasso, casos en los cuales su condición sígnica es evidente”[3].

 

 

Como ya se mencionó anteriormente, el Muralismo surgió como una pintura con funciones narrativas, alfabetizadoras que  a través de las imágenes quería establecer uana  comunicación visual con las personas que tendrían oportunidad de apreciarlas en toda la Republica Mexicana. Los temas  historicos y los mitos representados a través de las escenas, se transmitieron por vía oral y visual, los estereotipos que hablaban de identidad nacional, libertad, pasado, cultura, patria o nación, mexicanidad, eran signos convencionales que se difundieron y que establecieron una red compleja de elementos a los que intentaré acercarme desde la perpectiva semiótica de Peirce.

 

Una primera aproximación a cualquier obra mural, la podemos hacer, desde un acercamiento Semiotico  que nos permita establecer vinculos diferentes a los que normalmente hcemos desde un contacto mas tradicional, en torno a ésto el Mtro. John Deely nos dice: “Un método después de todo implementa un aspecto o aspectos de un punto de vista; por cierto, la implementación sistemática de algo sugerida por un punto de vista es prácticamente en lo que consiste un método. Pero un punto de vista que puede ser completamente implementado por un único método sería, con todo, un punto de vista muy estrecho”[4].

 

Visto el Mural desde el campo de la semiótica, nos plantea una forma que puede incluir diferentes posturas, campos de conocimiento y aproximaciones, lo que Edgar Morin llama, Pensamiento Complejo, indagar sobre todo un campo de posibilidades que permita a quien está frente a una obra mural, establecer una exploración más inclusiva, múltiple, que puede abocarse desde tres aproximaciones semióticas basadas en la representación plástica que incluye la semiótica teorica, descriptiva y la aplicada. Para la semiótica…los murales envían mensajes expresivos dirigidos a los sentidos, obra polisemica con múltiples significados, que se pueden abordar desde:

  1. Representamen, sobre una obra mural, consideraría las sensaciones que nos produce la obra al verla, reconociendo esa experiencia sensible que no viene del intelecto, por ejemplo, los colores, las formas, los personajes y la escena en su conjunto, nos plantean escenarios muy particulares con los que nos podemos sentir identificados,
  2. Objeto (Relación con objeto), implica que posteriormente podemos entrar a los aspectos más formales en cuanto a la composición de la obra, paleta de color, perspectiva, escena central
  3. Interpretante, que “toma el ámbito interpretativo argumental, justificando las teorías del conocimiento: estética, historia, filosofía, sociología, psicología, etc”[5]. vinculado con los códigos establecidos en cuanto a la corriente a la que pertenece la obra,
por ejemplo,

 

La segunda opción para acercarse e iniciar un proceso de interpretación de la obra mural, implicaría ver a este objeto artistico a partir del Método de Acercamiento Crítico, surgido en los años 80 del siglo XX.  Que nos permite acercarnos a una experiencia multiple, creitica y activa, en donde el objeto (la obra mural) es considerada un “Objeto Prisma”, porque esta cargado de multiples significados, al que se puede acceder a partir de detonar procesos que llevan a la recuperación de la creatividad, la sensibilidad, el sentido estético y la subjetividad durante un proceso en tres tiempos en los que las múltiples perspectivas propiciarán un desequilibrio cognitivo necesario para el participante en la experiencia frente al objeto prisma.

El primero es la identificación Emotiva, en dónde nos relacionaremos con el objeto desde lo emocional, el interés, el recuerdo y aa partir del reconocimiento o a la necesidad que provoca en quien lo observa y lo comparte con otros, surgen preguntas como: ¿Te gusta o no esta obra? ¿Por qué? ¿Hay algo que te recuerde algún acontecimiento de tu vida o de otra historia que conozcas? ¿Has visto algo parecido? ¿Qué te hace sentir? ¿Cuál es el color que más ves en esta obra? ¿Por qué crees que usaron estos colores? ¿Qué elemento captó tu mirada? ¿Crees que todos ven lo mismo que tú?

La Indagación Intelectual, en donde se generan preguntas más de investigación formal: física, histórica, contextual, en donde la reflexión, el diálogo y los puntos de vista compartidos completan la experiencia, por ejemplo: ¿Qué genero pictórico representa éste mural? ¿Cómo piensas que hicieron este mural? Si quisieras saber cómo lo hicieron, ¿qué preguntas le harías a su autor? ¿Cómo es el lugar que representa? ¿Cuál es el elemento principal del mural? ¿Qué texturas tienen los objetos representados? En este Mural ¿existe alguna forma o diseño que sea muy llamativo? Y otras como: ¿Qué piensas que ocurrirá después en la escena? ¿Qué te dice este mural con las imágenes que no puede decirse con palabras? ¿Por qué crees que el autor hizo este mural? ¿Tú qué piensas? ¿Qué materiales y herramientas crees que utilizó para realizarla? ¿Qué problemas crees que enfrentó el artista para realizarla? ¿Qué elementos de su entorno crees que lo inspiraron para hacerla?

La Devolución Creativa, propicia una reinterpretación del objeto de conocimiento en forma creativa, ya sea individualmente o en equipos. Aquí habría que preguntarse ¿Esta obra tiene algún significado para ti? ¿Qué te dice y qué no te dice este mural? ¿Qué relación tiene con el presente? ¿Qué cambiarias en esta obra? Si tuvieras que hacerlo ¿Cómo la harías? ¿Qué título le pondrías? ¿Si este mural fuera un platillo, que ingredientes tendría? ¿Y si fuera una canción como sonaría? ¿Si fuera una obra de arte qué diálogos tendría? ¿Y si fuera un libro que historias contaría?

Este es un proceso en construcción grupal e individual. en donde las formas tradicionales de acercarse al patrimonio cambian, ya que el Mac no pondera la descripción de los hechos y la información, hace un énfasis con respecto a lo que las personas pueden comprender de ese objeto de conocimiento, aquí Arturo Matute, cita a Manfred Max Neef que dice: “Describir y explicar tienen que ver con el conocimiento, que es la sustancia de la ciencia. El comprender tiene que ver con el sentido, el cual es la sustancia de la iluminación” […] “hay que rescatar lo sensorial, lo creativo y el gozo como elementos de la actividad educativa. Hay que revalorizar la intuición como complemento irrenunciable al conocimiento lógico”[6]

La experiencia con el arte tiene diferentes dimensiones, una tercera, puede considerarse más ligada a la experiencia Estética, en donde el mural nos atrapa, todos los sentidos están centrados en ñel, vemos sus formas, colores, texturas, percibimos sonidos, imaginamos al autor creando esa obra u objeto o nos preguntamos cómo se hizo y cuanto tardó; podemos preguntarnos ¿Que hace identificarnos con determinada obra artistica?, la experiencia estética despierta nuestra sensibilidad, empatía y las emociones entran en juego, toca fibras en nuestro interior y somos capaces de emocionarnos, ilusionarnos, e incluso guardar esa experiencia por mucho tiempo; darnos un tiempo para apreciar desde esta dimensión el arte y el patrimonio, permite a la persona contactar con fibras intimas muy sensibles que hacen que la experiencia y los aprendizajes sean realmente significativos.

La experiencia Intelectual, que se centra principalmente en lo que se ha dicho sobre el tema, a partir de las investigaciones hechas por especialistas, curadores o historiadores del arte, los conocimientos previos de las personas.

Otra es más Lúdica, centrada en las actividades que se pueden hacer frente a la obra, como dramatizaciones, hacer un reportaje, una entrevista al artista, un menú de una obra, entre otras y que brinda un abanico amplio de posibilidades creativas en donde las personas generan propuestas que son el resultado de procesos críticos, reflexivos, análiticos, creativos y de transferencia.

La cuarta propuesta surgió en 1957, cuando Freeman Tilden planteo el termino Interpretación del Patrimonio como una filosofía, que aún hoy, sigue siendo vigente y que tiene varios principios que son necesarios tomar en cuenta por quienes se dedican a la interpretación y en este caso puede ayudarnos a acercarnos al patrimonio mural.

Para poder interpretar, en este caso una obra de arte mural, es importante relacionarla con la experiencia y la personalidad de quienes que están frente a él (niños, jóvenes, adultos, personas con capacidades diferentes, etc), dirigirla a ese público particular para crear un lazo, por ello, es fundamental considerar que la información sobre la obra: el autor o el contexto, como tal, no es interpretación; ésta se da cuando se establecen lazos de significado, interrelaciones, implicaciones e interrogantes sobre ella.

Un ingrediente fundamental para generar el proceso de interpretación del patrimonio, como lo planteó Tilden,  tiene que ver con motivar a las personas a hacer uso de todos los sentidos para construir conceptos a partir de conseguir reacciones en su interior (ver, oír, oler, tocar, degustar, percibir); a partir de ello se genera un proceso en donde la obra mural nos provoca, despierta la curiosidad, resaltando los detalles y el descubrimiento de lo que a primera vista puede parecer insignificante.

La experiencia de interpretación del patrimonio artístico, tiene que ser total, no fragmentados o en partes aisladas; necesitamos comprender el todo de ese objeto de conocimiento y establecer las interrelaciones entre sus elementos y los temas implicados: arte, historia, ciencia, etcétera para generar esas interpretaciones diversas que crean un mapa de ruta que nos lleva a un proceso activo de la construcción del conocimiento. Necesitamos perspectiva frente a la obra, si no es como si estuviéramos frente a el a escasos centímetros, solo vemos una mínima parte de el y con ello no logramos una gran experiencia.

“John Veverka en 1994 planteó sobre este tema algunosobjetivos específicos que consideró que cualquier programa interpretativo necesitaría integrar:

  • Objetivos de Conocimiento. Es importante dar a las personas la información o los elementos de juicio. “Lo qué queremos que la gente sepa”.
  • Objetivos Emocionales. Que la información entregada al público le provoque ciertas sensaciones y estados de ánimo. “Lo qué queremos que la gente sienta”.
  • Objetivos de Comportamiento y/o Actitudes. Si la gente ha entendido el mensaje y ha sentido algo por él, ahora se espera que actúe de una cierta forma. “Qué queremos que la gente haga”[7].

Estos objetivos nos plantean una serie de movimientos personales en diferentes niveles a los que normalmente no estamos acostumbrados, generalmente cuando nos encontramos frente a alguna obra artistica queremos cubrir solamente el primer objetivo, el conocimiento, ahora se ha demostrado que si sumamos emociones y actitudes a la experiencia frente al patrimonio , está cobra un carácter permanente en las personas.

Para el año 1998, Larry Beck y Ted Cable, complementan y actualizan los principios de Tilden y destacan que: Los intérpretes pueden ayudar a las personas revivir el pasado a a partir de habilidades de pensamiento como la imaginacion y les permiten ubicarse en ese continuo de imágenes, hechos, historias para interpretarlas; en estos tiempos también es importante para interpretar una obra, hacer uso de las altas tecnologías que brindan información, detalles del artista, sacar una foto de un detalle de la obra, reseñar la interpretación que hacemos, despierta la capacidad  para interpretar el mundo de otras formas que pueden ayudar a acercarse al patrimonio, solo hay que hacerlo de una forma muy clara y puntual para que sea efectiva.. También consideran importante cuidar la cantidad y calidad de la información que se da sobre la obra que sea puntual y directa, aquí aplica la frase “menos es más”, principalmente cuando sus experiencias frente al patrimonio son escasas, no querríamos saturarlos o hacerlos sentir mal con respecto a todo lo que “ no saben” y no tienen por qué saber necesariamente.

Es fundamental antes de iniciar con otras personas estas experiencias de interpretación, empezar el proceso personalmente, además de conocer las técnicas básicas de comunicación como la impostación de la voz, dicción, modulación, generación de preguntas, propiciar el diálogo, escuchar al otro. Para poder realizar Una interpretación de calidad, es fundamental potencias estas habilidades en quien coordina la experiencia, que junto con sus conocimientos sobre el tema, permitirán experiencias significativas qué hay que desarrollar de forma continua.

Las posibilidades que brinda la interpretación del patrimonio implican el estimular las capacidades de la gente como ya digamos, no sólo intelectuales, también emocionales, experienciales, actitudinales, perceptivas, estéticas, su sensibilidad ante el arte y su expresión en todas las formas, como una capacidad de comunicación que podemos establecer con el artista y juntos lograr una experiencia  para elevar el espíritu y propiciar la conservación real y continua que puede proyectarse a otros ámbitos,

Estas experiencias interpretativas deben pernear más espacios, no solo los museo o centros de arte o galerías, la obra mural siempre fue pública, en contacto con la sociedad, aquella que los ve en el interior de un edificio público, en el patio de una escuela o en un mercado o en un muro en una calle cualquiera, todos y cada uno merecen atención, y son los intérpretes quienes detonan todos estos procesos de los que ya hemos hablado y son quienes pueden, igual como lo hicieron aquellos artistas de las Misiones Culturales de promover actividades interpretativas óptimas, a través de programas en todos los ámbitos educativos y culturales, con infraestructuras bien definidas y diseñadas de forma intencionada, para que el arte mural y su interpretación este vivo, activo y en una interpretación constante.

Mtra. Patricia Torres Aguilar Ugarte

Referencias

 

  • AIP, Recomendaciones para las buenas prácticas en interpretación del Patrimonio natural y cultural. Comisión de Calidad y Buenas Prácticas en la Interpretación. Asociación para la Interpretación del Patrimonio (AIP) 2006.
  • Aguiluz Ibargüen Maya. Memoria, lugares y cuerpos. Athenea Digital – num. 6 otoño 2004.
  • Asociación para la Interpretación del Patrimonio (AIP), Recomendaciones para las buenas prácticas en interpretación del Patrimonio natural y cultural. Comisión de Calidad y Buenas Prácticas en la Interpretación. 2006. PDF.
  • Condes Infante, Francisco. Propuesta Metodológica de Acercamiento Crítico al Museo. Centro de Estudios Educativos A.C. material mimeografiado.
  • Chávez Mayol, Humberto. Introducción al campo semiótico. Seminario Educación, Arte y Signo, CENIDIAP 20017.
  • Goldman, Shifra M. Siqueiros y tres de sus primeros Murales en los Ángeles, revistas, UNAM, http://revistas.unam.mx/index.php/cronicas/article/viewFile/17247/16425, PDF.
  • Hofmann Delef, La concepción totalizadora, Museos Comunicación y Educación. Serie investigación y documentación de las Artes. INBA-SEP.
  • López Orozco Leticia y Mauricio César RAMÍREZ Sánchez. Problemática de la catalogación del muralismo mexicano. Instituto de Investigaciones Estéticas, UNAM y Facultad de  Filosofía Y Letras-SIMMA, IIE, UNAM.
  • Matute, Arturo, El Método de Acercamiento Crítico. Otro punto de vista sobre calidadde la educación. Revista Latinoamericana de Estudios Educativos (México), Vol. XXI, No. 2.
  • Tilden, Freeman (2006): “La interpretación de nuestro patrimonio”. Primera edición en español, Asociación para la Interpretación del Patrimonio, España.
  • Torres AU, Patricia, Museos y Paisajes Culturales. Confluencia, interpretación y participación en el espacio público. NodoCultura. http://nodocultura.com/2016/05/paisajes-culturales-confluencia-interpretacion-y-participacion/
  • Valdés de León, Gustavo A. De la “Alfabetidad Visual” a la Semiótica. Otra aproximación al “Lenguaje” Visual. Cuaderno 39 | Centro de Estudios en Diseño y Comunicación (2012). pp 57-69 ISSN 1668-5229, PDF.

 

[1] Aguiluz Ibargüen Maya, Memoria, lugares y cuerpos, Athenea Digital – num. 6 otoño 2004-  [Consultado 14 de abril de 2017].

[2] Aguiluz. M. Memoria lugares y cuerpos. Athenea Digital, num. 6 otoño 2004. [Consultado 14 de abril de 2017].

[3] Idem

[4] Chávez Mayol, Humberto, Introducción al campo semiótico, Seminario Educación, Arte y Signo, CENIDIAP 20017, PDF.

[5] Aguiluz Ibargüen Maya. Memoria, lugares y cuerpos. Athenea Digital, num. 6 otoño 2004. [Consultado 14 de abril de 2017].

[6] Matute, Arturo, El Método de Acercamiento Crítico. Otro punto de vista sobre calidadde la educación. Revista Latinoamericana de Estudios Educativos (México), Vol. XXI, No. 2, pp.95.

 

[7] AIP, Recomendaciones para las buenas prácticas en interpretación del Patrimonio natural y cultural. Comisión de Calidad y Buenas Prácticas en la Interpretación. Asociación para la Interpretación del Patrimonio (AIP) 2006. Pág. 3

 

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3. Muralismo-Arte-Artista: una dicotomía entre la profesión y la familia, Enrique Aguilar Ugarte Infante, hombre, artista, padre, legado.

Uno de los aspectos de este espectro es el integrar una cara mas del prisma, otros artistas que fueron también muralistas y que ayudaron a dar forma a este movimiento y que en su propia trinchera aportaron obras y formación de nuevas generaciones en el rescate de su identidad nacional. La formación de estos artistas de principios del siglo XX, en muchos casos venía de las Escuelas al Aire Libre, que se proyectaron en la formación de artistas, mas allá del ambito de la antigua Academia de San Carlos y que a su vez eran reivindicativas de los ideales posrevolucionarios, en las que pintores como Enrique Aguilar Ugarte Infante formaron parte.

 

El negro Ugarte como se le conocía,  nació en la Ciudad de Aguascalientes el 7 de Abril de 1900, comenzó  sus estudios en la academia de San Carlos y posteriormente ingresó en la Escuela al Aire Libre, en dónde fue profesor de pintura, formando parte de los llamados  “siete héroes de Chimalistac”  junto con Fernando Leal, Francisco Díaz de León, Gabriel Fernández Ledesma, Ramón Alba de la Canal, Emilio García Cohero, Mateo Bolaños y Leopoldo Mendez, pertenecientes a las Escuelas al Aire Libre, que estuvieron bajo la tutela de Alfredo Ramos Martínez. Ugarte era un artista inquieto, pintor, escultor, muralista, grabador, e incluso músico y actor, multifacético como muchos de su generación, influidos por todos los acontecimientos sociales, económicos y politicos del pais; Antonio Rodríguez en el libro El Hombre en LLamas. Historia de la pintura mural en México, “argumentó que el momento histórico-político y socio-cultural que vivió México en las primeras décadas del siglo XX, fue determinante e infuyó para impulsar al muralismo”[1].

 

Ugarte se integró a las Misiones en el año 1929, en donde organizó actividades vinculadas con la pintura, aunque también hizo teatro, conciertos de guitarra, por lo que pudo incluir el arte a la vida cotidiana de las comunidades en las que se encontraba, en dónde con su trabajo cambió inercias y perspectivas sociales y generó a través de todo su arte, un nuevo estado de conciencia en las personas.

 

También participó en diversas exposiciones individuales y colectivas en la Ciudad de México, con obra plastica de caballete, grabados y muy buenos ejemplos de obra en acuarela como una técnica que realizó con maestría. Se destacó también en la musica, con la guitarra como su instrumento favorito para la expresión creativa, en donde compuzo varias piezas de autoria propia, así como adaptaciones de obras de otros artistas, de las que todavía se conservan sus partituras.

 

En 1929, lo nombraron Maestro Rural en Quintana Roo y posteriormente se integró  a las Misiones Culturales Permanentes que pertenecía a las Escuelas Rurales que formaban parte de la Cultura Indigena; también se integró a las Misiones Culturales viajeras, en varios estados del norte de México como Baja California Norte y Durango, periodo que duró hasta 1935, año en el que realizó el mural en la escuela Nacional de Maestros. Hizo varios murales a lo largo de este periodo, generó obras que contenían innumerables imágenes y textos que hacian accesible su contenido a la población, por ejemplo, los temas con texto hablaban de los derechos de los campesinos, de la tierra, o la violencia; en cuanto a los personajes arquetípicos, eran aquellos fácilmente reconocibles por quien los viera: la maestra, la familia, el cacique, el golpeador, el campesino, entre otros.

 

Muchos de los murales elaborados por Ugarte, fueron hechos con la técnica al fresco y se pintaron  en escuelas y foros al aire libre que estaban preparados y listos para su impronta, rápida y con pigmentos fáciles de obtener y en lugares comúnes en donde las personas de la comunidad: niños, jóvenes, amas de casa acudían normalmente, lo que potenciaba uno de sus objetivos, por un lado de manera práctica, llevar ese arte tan cerca como fuera posible de las comunidades, por el otro, el discurso ideológico y didactico de las imágenes que ya definian incluso ciertos estereotipos y el mas importante que se daba a partir de la interpretación directa, de manera  reflexiva a partir de lo que se veía y leían en sus cartelas y también tomando en cuenta las sensaciones y emociones que cada lugar tenia a flor de piel. “las personas que circulan, a pie o en vehículos, vienen de algún lugar y se dirigen a otro con algún propósito, los objetos e imágenes que construyen el paisaje urbano, desde los edificios hasta los grafitis, han sido diseñados y materializados premeditadamente para que cumplan determina- da función práctica: lo que vemos no está allí por casualidad, ha sido proyectado, por alguien, con algún propósito casi nunca desinteresado”[2].

 

Desafortunadamente muchas de sus obras murales no se conservaron hasta nuestros días, ya sea porque fueron destruidos los inmuebles escolares o remodelados, en los que se tenía menos control sobre dichas intervenciones, incluso a algunos sitios los cubrieron con un nuevo toque o varias capas de pintura, dando por finalizado el uso didáctico, estetico e identitario de estas obras, tal vez, porque al paso del tiempo  carecía ya de sentido para dichas autoridades y también por falta de información sobre su origen y causas de su realización, más tratándose de lugares fuera de las ciudades y de la capital del país.  Caso conocido, tambien el que se dio en la Ciudad de México en una escuela ubicada en la colonia Tepeyac Insurgentes, en el norte de la Ciudad, en donde Diego Rivera hubiera pintado un pequeño mural en uno de los muros de entrada de dicho Colegio, años más tarde uno de los directores que llegó, tuvo la “brillante idea” de cubrirlo porque afeaba el espacio, quedando tapado por muchos años, hasta que un investigador llegó al colegio buscando el mural y al no encontrarlo, dio aviso a las autoridades del INBA y se procedió a su rescate, lo que  en el caso de la obra mural de Enrique Aguilar Ugarte Infante, no se tuvo tanta suerte.

 

También, formó parte del grupo del “30-30”, cuya ideología cuestrionaba los metodos de enseñanza, presentes en la Escuela Nacional de Bellas Artes (Antigua Academia de San Carlos) lo que generó presiones políticas sobre la labor artistica que tenían las Escuelas al Aire Libre, creadas con un carácter mas libre y a la que respondieron con cinco manifiestos y editarion varios documentos de protesta en una editorial independiente, además de exposiciones de pintura y gravado que manifestaba sus ideales sociales y la libertad artistica a la que aspiraban.

 

En esos años lo llamaron a pintar un mural llamado “La raíz del hombre es el hombre mismo”, en la Escuela Nacional de Maestros, actualmente Benemérita, y fue cubierto en 1946 cuando se remodelo el edificio y posteriormente se destruyó con el temblor del 57. En cuanto a la obra mural elaborada durante las Misiones Culturales, esta abarca los estados de Chihuahua, Quintana Roo, Hidalgo, Zacatecas, Jalisco, San Luis Potosí, Sonora, Estado de México, Nuevo León, Durango, Veracruz, Puebla y Tlaxcala, en donde no existia un seguimiento puntual de estas obras y sufrieron de la indiferencia y falta de visión de quienes eran los encargados de preservarlos, ademas de ser eclipsadas por aquellos grandes murales de la Capital del pais.

 

Enrique Ugarte fue padre de cinco hijos, tres mujeres y dos hombres, que estaban ubicados en la capital del pais y solo dos de ellos se formaron en el ámbito de la docencia, tal vez porque heredaron  de él esa vocación magisterial. Fue abuelo de nueve nietos, esposo amoroso y respetuoso que combinó su vida artistica (su pasión por la pintura, la musica y el teatro), su ideología politica, convicción social, y la enseñanza de las artes en la Escuela Nacional de Maestros, actualmente Benemérita,  con su vida privada, la familia que fuera su sustento y refugio, después de volver de las Misiones Culturales y cuando en 1953 el Mal de Parkinson lo hiciera retirarse de su creación  pictórica, musical y teatral, así como de la docencia y la expresion artistica que ejerció por más de 30 años, haciendo un inpas en su carrera y su talento indiscutible. Enrique Ugarte falleció el 17 de mayo de 1981 en la Ciudad de México a los 81 años. Su obra plastica se encuentra como parte de la herencia familiar, otra parte pertenece a los herederos del Escritor y Diplomatico Manuel Maples Arce; otra forma parte del acervo del Museo Nacional de la Estampa, la Escuela Benemérita Nacional de Maestros, el Centro Nacional de  Investigación, Documentación e Información de Artes Plasticas (CENIDIAP) y del Museo Nacional de Arte.

[1] López Orozco Leticia y Mauricio César RAMÍREZ Sánchez. Problemática de la catalogación del muralismo mexicano. Instituto de Investigaciones Estéticas, UNAM y  Facultad de  Filosofía Y Letras-SIMMA, IIE, UNAM.

 

[2] Valdés de León, Gustavo A. De la “Alfabetidad Visual” a la Semiótica. Otra aproximación al “Lenguaje” Visual. Cuaderno 39 | Centro de Estudios en Diseño y Comunicación (2012). pp 57-69 ISSN 1668-5229, PDF. Consultado el 6 de marzo de 2017.

 

REINTERPRETAR EL MUSEO.UNA OBRA PERDIDA.

Así qué para empezar, necesitamos saber que:

Howard Gardner planteó que las personas diversas formas de aprender y que corresponden a acercamientos a la realidad, vista desde perspectivas, dinámicas y sensibilidades que aportan a la experiencia colectiva.

“La teoría de las inteligencias múltiples de Gardner (198/1993, 1996). Esta teoría pretende ampliar el ámbito del funcionamiento mental que se denomina inteligencia. Insiste en las diversas formas en las que se manifiesta la inteligencia en culturas e individuos diferentes, y sostiene que esta diversidad se basa en la estructura fundamental de la mente. Define la inteligencia como: “la capacidad de resolver problemas o hacer productos valorados por una sociedad”. Todos los individuos poseen como mínimo (en distintos grados) siete áreas de inteligencia: capacidades verbales y lógico-matemáticas, aptitudes musicales, espaciales y cinestésicas y las capacidades intrapersonales e interpersonales relacionadas con la comprensión de uno mismo y de los demás. Son áreas relativamente independientes entre sí”[1].

 

A partir de esta concepción, la experiencia de aprendizaje tiene múltiples opciones de acercamiento a la realidad. Las inteligencias planteadas por Gardner son.

  • La Inteligencia Matematica se ve en acción cuando hacemos un experimento, al razonar con otros; al  procesar informacion, analizar un tema, observar, y solucionar problemas.
  • La inteligencia Lingüística se experimenta al narrar un hecho, historia o experiencia; al leer un texto en cualquier formato (impreso, digital); al hablar con otras personas; al memorizar alguna información o contenido; al improvisar sobre algun tema y al pensar sobre algo.
  • La inteligencia Espacial al dibujar algun elemento natural o cultural; al fotografiar alguna persona, objeto, monumento, etc; al ordenar ideas, objetos; al Imaginar nuevos proyectos, mundos; al reflexionar sobre un texto, hecho, propuesta, la realidad social, económica, cultural, politica; y al pasear por una ciudad, parque, exposición, edificio, etcétera.
  • La Inteligencia Interpersonal, se potencia al intercambiar observaciones con otros; al comunicar aquello que pensamos, sabemos o hemos escuchado; al relacionarse con otros en la escuela, trabajo, familia, comunidad; al organizar actividades, proyectos, trabajo; al observar conductas, experiencias, momentos, lugares; y al empatizar con otras personas.
  • La Inteligencia Naturalista se observa al clasificar elementos; al percibir el entorno natural; al captar elementos significativos del entorno; al observar el contexto y lo que lo integra y afecta; al coleccionar elementos naturales y culturales y al experimentar a partir de la combinación de elementos para obtener resultados.
  • La Inteligencia Corporal Kinestesica se ve en acción al hacer un experimento con el entorno espacial; al bailar, al hacer teatro, al escenificar la realidad, una historia o un cuadro; al hacer cualquier tipo de deporte; al coordinar los movimientos del cuerpo y al equilibrar los movimientos en función del entorno y de otras personas.
  • La Inteligencia Musical se ve manifiesta al cantar una canción; al escuchar una pieza musical, sonidos o el entorno, al silbar, al tararear una canción o ritmo; al bailar una pieza, al componer un ritmo o pieza, etcétera.
  • La Inteligencia Intrapersonal se experimenta al reflexionar sobre un tema, actividad o postura; al planificar una actividad; al soñar en el sueño y al plantearse sobre algo que esta unida al imaginar nuevas opciones o rutas; al pensar sobre algo personal, laboral, escolar, social; al evaluar o autoevaluar un hecho o experiencia.

 

Lo que queremos es:

 

¿Cuáles son sus posibilidades para aprender?

Al plantear el reto al visitante, de una obra perdida en el museo, se facilita el planteamiento de un recorrido diferente que propone pistas y actividades, antes, durante y después de la visita. Capitalizar  las amplias posibilidades que nos da esta estrategia, al reconocer que la experiencia de aprendizaje no solo implica el razonamiento lógico, la recopilación de datos y los contenidos, abre un campo de posibilidades y experiencias que se pueden generar en el contexto formal e informal de la experiencia educativa y su vinculo con la realidad circundante a nivel natural y cultural.

En el contexto del museo y frente a las amplias posibilidades que nos da el contacto con el patrimonio que resguardan estos espacios, se plantean nuevas estrategias de aprendizaje, en donde  las Inteligencias múltiples pueden potenciarse. Cada una de estas acciones se transforman en verbos, mismos que posibilitan la definición de objetivos que permiten definir con claridad que queremos que suceda en las actividades y experiencias dentro del museo.

Propuestas como las visitas participativas pueden tener un esquema personalizado y diverso, a partir del cual los visitantes pueden conocer otras opciones de mirar el museo en un proceso personal y colectivo común. El desarrollo de la visita integraría un guión a partir  de preguntas que detonen opiniones sobre la exposición, sus contenidos, la presentación museográfica y la experiencia de visita en todos los niveles, intelectual, emocional y sensorial.

La visita integraría momentos en donde el mediador hace introducciones al tema, plantea preguntas, escucha opiniones de los visitantes, da espacio para actividades individuales y en grupo. Alternativamente se pueden diseñar materiales autogestivos que apoyen a los visitanted durante su recorrido. Cada inteligencia  puede aportar un todo a la experiencia:

  • La inteligencia lingüística es un eje importante de columna vertebral de la visita en los diferentes momentos y modalidades. Las visitas tradicionales se basan unicamente en la expresión hablada y en muchos casos solo la del educador o guía, dejando de lado la narrativa y lectura de textos en sala que amplien el nivel de profundización de la visita. Es el lenguaje oral y escrito el que permitira la ruta a seguir, el intercambio entre los miembros y el contraste de información durante la busqueda de la obra u objeto perdido.
  • La inteligencia matematica es muy importante en los procesos de construcción de contenidos, sin embargo las visitas tradicionales dan mayor importancia a procesar información que es proporcionada por los guias, las cédulas y publicaciones, dejando en ocasiones de lado el otros aspectos tambien importantes de esta inteligencia y que se pueden vincular con dichos contenidos expuestos. Poder a partir de las preguntas, razonar con otros sobre lo que observan en las piezas, poder analizar el tema del que se habla, ver su congruencia, lógica y secuencia expositiva, y solucionar problemas que se planteen a partir de la exposición, les permitirá  procesar la  informacion de una manera activa y participativa.
  • La experiencia espacial permitirá a los visitantes ser concientes durante el recorrido de todos los sitios que va recorriendo y del patrimonio que resguarda el museo en sus diversos espacios: arquitectónicos, museográficos. Al incluir actividades en donde los publicos puedan utilizar sus celulares para hacer fotografías de sus observaciones, se acciona el vínculo persona-espacio; pueden realizar tomas espaciales de las obras u objetos que se asemejan al buscado, así como imaginar espacios en los que se monten nuevas exposiciones creadas por ellos y reflexiónen sobre estos espacios. Durante el proceso pueden dimensionar otros espacios que tienen en relación con la cultura, lo educativo, incluso con los posibles espacios virtuales en donde la obra puede estar. Las visitas tradicionales hablan en ocasiones sobre los espacios arquitectónicos y expositivos, pero pocas veces permiten hacer conciencia en el visitante sobre las percepciones y conciencia espacial como tal.
  • En los ultimos tiempos algunos museos han diseñado actividades que potencian la inteligencia corporal kinestesica, como actividades en talleres definidos que suelen ser postvisita. Esta propuesta propone varios juegos de rol; inicialmente los participantes se convierten en investigadores y representar ese papel, dramatizan alguna de las obras en la busqueda de información, llevan a cabo acciones corporales y de movimiento durante todo el recorrido, tanto individual como colectivamente dentro de las salas en orden y con un sentido muy claro.
  • La inteligencia musical, naturalista, interpersonal e intrapersonal, son menos frecuentes y observables en las visitas o actividades dentro del museo. Las dos primeras, mas allá de verlas en exposiciones con estos temas o con colecciones que se vinculan de manera natural con el ritmo, sonidos y lo natural. Potenciar el ritmo, los tonos, las melodias de un objeto, crear una canción con lo que se ha visto o despertar la sensibilidad de los visitantes al lenguaje musical es un vinculo sensible con el museo que quedará en su aprendizaje a mas largo plazo.
  • Ultimas dos inteligencias, intrapersonal e interpersonal son menos evidentes desde las posturas mas tradicionales de la educación y en los ultimos años se han considerado en los debates del museo vinculados con los publicos al querer saber como y que piensan los visitantes del museo, la importancia de lo social en el intercambio de saberes y opiniones, aunque no se nombran en el sentido de intelihencias, ni se conocen de esta manera. Con esta propuesta la visita a partir de la busqueda potenciara la comunicación con otros, al decir lo que piensan, saben o va escuchando durante su busqueda; podrñan organizar las actividades para todos al observar la exposición y empatizar con otras personas o artistas.

 

¿Cómo empezamos manos a la obra?

 

A partir de un mediador o un instrumento se  comentará al grupo que hay una serie de piezas que han desaparecido y que pedimos su ayuda como investigadores para encontrarlas, para ello es necesario dividirse en equipos pequeños, donde cada uno se convertirá en un tipo de personaje que ayudará a descubrir este misterio; para ello tendrá una cartera de instrucciones que propone:

  1. EL CEREBRIT@.  Observen la sala y las piezas que en ella se encuentran: colores, formas, texturas, dimensiones, materiales, ubicación; definan en dónde se encontraba el objeto en el momento de desaparecer y que elementos intervinieron para que su desaparición fuera posible, razonen sobre los elementos que hay en el entorno o en otra sala del museo y que puedan coincidir con esta obra; razonen sobre que pudo haber pasado al plantear hipótesis posibles; procesen esta información: ordenen los datos, grafiquen el lugar y secuencien las acciones; analicen todo ello, y planten las posibles soluciones.
  2. EL CHORER@. Narraen la escena del robo a partir de lo que hablen con los trabajadores, otros visitantes, las autoridadesen sala sobre las rutinas del museo, los movimientos diarios y lo que pasó el dia de la desaparición; leean en la cedula los datos de la obra o en folletos, hojas de sala o libros información adicional sobre ella y otras que estan en la misma sala;   memoricen la secuencia de los hechos y los aspectos principales que definen su historia y caracteristicas fisicas; piensen sobre las posibles razones por las que pudo haber desaparecido sin que nadie se diera cuenta.
  3. EL DECORAD@R. Dibujen los principales objetos en la sala, el recorrido desde la entrada y las personas que estaban ahí en el momento; hagan fotografias de todos los detalles del museo, la sala como camaras de seguridad, iluminación, temperatura, etc; ordenen la secuencia de movimiento de los visitantes, custodios u otros trabajadores en la sala y en espacios y salas aledaños a ésta; Imaginen los posibles escenarios del robo, los recorridos que hicieron, cuantos fueron y las salidas que tuvieron; reflexionen sobre los motivos que tuvieron para ello, en relación al contexto museístico y artístico y plantear las posibles consecuencias de dicha acción.
  4. Interpersonal, EL EMPATIC@. Intercambien y contrasten sus observaciones sobre el hecho, desde todos los ángulos: los trabajadores, visitantes, ladrones, autoridades, sociedad en su conjunto y empaticen con cada uno de los involucrados para entender la situación desde esa perspectiva;  Comuniquen a las autoridades del museo y a la sociedad sus resultados;  intercambien opiniones con otros para afirmar o descartar rutas de investigación; relacionen los datos para descartar o reafirmar su hipótesis.
  5. Naturalista EL NATURALIST@. Clasifiquen en la sala, una serie de objetos que coincidan en caracteristicas con el desaparecido para ver sus coincidencias y diferencias; perciban los vacios, las incongruencias y contradicciones, captar, observar lo que hay en el entorno natural y cultural del museo: rutas, elementos, vias de acceso terrestre y aéreo, etc; establezcan las caracteristicas de este tipo de colección que se encuentra en la sala y las semejanzas con otras colecciones en otros museos en cuanto a temas, tipo de objeto, materiales, seguros, antigüedad, pais de origen, etc; planteen el experimento del proceso tentativo que tuvo el hecho, cambien las variables y observen los resultados.
  6. Corporal EL ACTIV@. Hacer un experimento fisicamente recreando las condiciones en las que se dio el incidente al hacer teatralmente sobre la pieza en el museo, los visitantes, otros objetos y definan dialogos, movimientos, secuencia de movimientos; muevanse corporalmente como si fueran la pieza y a partir de los movimientos de otros, recreen los sonidos, melodias u objetos que forman parte del hecho; hagan una caminata por el museo,para ver rutas, recorridos, contexto externo y coordinar el cuerpo con otros al representar la arquitectura del museo, los elementos naturales y equilibrar las estructuras y descubrir sus lados debiles.
  7. EL YO ME ENTIENDO. Pueden reflexionar personalmente sobre el hecho, sobre lo que les han dicho, visto, escuchado, piensan o sienten al respecto; planifiquen las acciones desde los dias previos, las rutinas del museo, los movimientos posteriores y lo que pueden hacer cada uno de los colaboradores para encontrar la verdad; pueden soñar o imaginar las opciones que tienen para resolverlo y como influyen cada uno de los elementos; piensen en las alternativas fisicas, personales, profesionales, laborales, emocionales y culturales que forman parte de la ecuación para poder evaluar el desempeño de los participantes, las condiciones y puntos fuertes y vulnerables.
  8. Reunanse todos para aportar sus experiencias en este proceso

 

  1. Cierren la visita, en donde comentarán si quedo algo pendiente y entre todos conviértanse en EL MOZ@ART. Podrían cantar, escuchar, silbar, tararear, bailar, componer una canción sobre esta pieza perdida, etcétera.

 

[1] Proyecto SPECTRUM

El Muralismo visto como un “objeto prisma”: Temas y artistas, proceso creativo: ideas, identidades, emociones y concreción de Murales.

Me interesa plantear, además de las referencias al movimiento Muralista a nivel hostoriográfico como ya se anotaron algunos aspectos anteriormente, ver que cada proceso artistico es muy complejo y tiene varias caras que hay que tomar en cuenta. Uno de ellos es, el que llevaron a cabo los propios artistas, sus visicitudes y muchos aciertos, así como la proyección de sus acciones a las comunidades y la trascendencia que tuvo en el ideario de muchos.  Lo planteo como un prisma que,  tiene y contiene múltiples facetas,  en el que  formaron parte diversas instancias, espacios y artistas, que solo aquellos, los conocidos, los de siempre y la de sus obras murales más importantes e iconicas  y que normalmente se encuentran en los libros de  historia del arte mexicano. La de los grandes artistas como ya mencioné como Rivera, Orozco o Siqueiros cuyas obras seguramente  hemos visto en diferentes lugares como la Secretaria de Educación Pública, el Antiguo Colegio de San Ildefonso, el Poliforum Ultural o el Hospicio Cabañas y que todos reconocemos su valor iconografíco, signico e historiografico, no solo en México, sino en el resto del mundo.

 

Como en toda interpretación, existen mas de una lectura, en este caso, de principio,una doble, por un lado la obra mural exalta a los grupos indígenas y  a su origen prehispánico, para establecer lazos identitarios de una mexicanidad venida desde el pasado; y por otro lado, se proponía integrar a dichos grupos indígenas que en la realidad estaban en un estado marginal, a la llamada “Civilización Nacional” que realmente implicaba para los grupos indigenas,  dejar su idioma, ideología y cosmogónía prehispánica por el ideal nacionalista que se arrastraba desde la independencia, cien años atrás.

 

Sin embargo, este movimiento artístico, educativo, cultural e institucional, postulaba preceptos que ponderaban la identidad cultural e histórica, a través de la experiencia educativa vinculada con el arte, que abarcó varias dimensiones: la educativa, política, ideológica, cultural, social, artistica, humana, familiar y personal, de algunos de aquellos artistas, sus familias y todos los que entraron en contacto con ellos y no pudieron olvidar aquella  experiencia.  Lugares en donde la revolución se abocó a asentar los preceptos nacionalistas que retomaron el origen cultural, la necesidad de integrar e unificar culturalmente a la entonces heterogénea sociedad mexicana,  ciudadanos que conformaban esta gran nación de norte a sur, en sus ideales, bases, convicciones, emociones a partir de una iconografía particular, social y política.

 

Los muralistas de a pie, aquellos que conformaron la Escuela Mexicana de Pintura o las llamadas Misiones Culturales, un movimiento que tenía como objetivo difundir a travez del arte y la experiencia estética, la conciencia social de los mexicanos en todo el pais, que se desprendían de los ideales revolucionarios, así como alfabetizar a las personas en diferentes puntos de la Republica Mexicana, ahí donde fuera necesario, y ver al arte como un medio ideal para tal fin.

Las actividades de las Misiones empezaron desde 1922, pero fue hasta 1926 que se estableció formalmente a la Dirección de  Misiones Culturales como la encargada de coordinar el trabajo de los artistas en todo el país, formando maestros rurales y estableciendo esquemas más claros sobre qué enseñar en las comunidades, entre ellas pintura, musica y baile. Cada uno  de los artistas establecía lazos  con los principales integrantes de la comunidad, que podían reforzar, potenciar o proyectar su labor dentro y fuera de la misma, así que sus funciones además de artistica propiamente, también  abarcaba otros ámbitos como el político y social.

 

Si bien es cierto, que todo el trabajo misional pretendía unificar los saberes de las diversas comunidades en todo el pais, tuvo una estructura común en cuanto a los contenidos y curriculum, que luego se aplicó para capacitar primero a los maestros  y misioneros, unos fijos en algún momento y más bien móviles, que posteriormente formaron a niños, jóvenes y adultos, hombres y mujeres que integraban parte de cada población,.

Por  ello, uno de los medios para permear estas ideas y vinculos artistico-culturales eran las imágenes generadas por el arte plastico y más si quedaban plasmadas de una manera más permanente a partir de la obra Mural, en dónde  lo indígena, el Neo mexicanismo en la representación de los símbolos prehispánicos, lo arqueológicos, lo indígena, eran una base de la construcción histórica de la identidad mexicana que se quería difundir.

 

Las Misiones Culturales, la Casa del Pueblo y el maestro rural, eran diferentes caras de una sola labor, que desarrollaron estos creativos a lo largo de estos años en los que estos hombres se transformaron en constructores de un espiritu nuevo del que todos formaban parte. Todas las acciones, por pequeñas que parezcan generaban alternativas visuales, auditivas, quinestesicas, es decir todos los sentidos entraban en juego en el proceso cerativo, en donde, por ejemplo, la presentación de festivales y conciertos era un aspecto importante que mostraba a la comunidad los avances en el trabajo educativo- artístico – y práctico de los mismos miembros de la comunidad y exaltaban la participación y colaboración en el proceso artistico coletivo.

 

En esta foto histórica, se encuentran Alfredo Ramos Martínez, Director de las Escuelas al Aire Libre (sentado en medio), están también el Dr. Atl, Diego Rivera, Germán Gedovius y también mi abuelo materno, Enrique Ugarte (el tercero de izquierda a derecha de los que están de pie, detrás del Dr.Atl).

 

Uno de los elementos fundamentales que podía propiciar dicha unificación era la Educación, basada en ideales liberales y democráticos, pretendió incursionar en todos los espacios del territorio en donde hubiera mexicanos, para formar a esas generaciones, educarlas, enseñarles la historia que los unía y el campo de posibilidades que como nación tenían y que juntos podrían dirigir esfuerzos para que esto fuera posible. En este sentido los artistas formaron parte de este proyecto educativo que a partir de la expresión artística en todos sus formatos, serviría de medio ideal para sentar dichas bases unificadoras en el país. Es entonces que  otros artistas más jóvenes, pero con las mismas convicciones iniciales y con una expresión educativa y creativa a partir de la obra mural, quizá está más efímera, pero no menos valiosa, que se desarrollo en contextos menos cuidados y elegantes, tal vez más pragmáticos y vivenciales.

 

El Muralismo visto como un “objeto prisma” que se interpreta desde diversas caras. Parte 1. Patricia Torres

 

Semblanza del Autor.  Patricia Torres Aguilar Ugarte es nieta del Pintor Enrique Aguilar Ugarte Infante, de quien hereda la pasión por el arte y la vocación educativa. Patricia es Educadora, Licenciada en Educación y Maestra en Educación en Museos; desde hace ya tres décadas se dedica a la Educación en museos, desde iniciar su vida profesional en el Museo Nacional de Antropología, Museo Nacional de Arte, la Subdirección de Comunicación Educativa y la Dirección del Museo del Caracol en el INAH, México. En estos espacios ha desarrollado visitas, talleres, cursos de formación para maestros y otros educadores sobre interpretación del patrimonio, recursos didácticos, diseño de publicaciones, espacios de interpretación, entre otros. La investigación y formación sobre educación en museos ha sido una constante en su trabajo, actualmente colabora en NodoCultura, espacio en línea, en donde se generan artículos y publicaciones que plantean reflexiones sobre mediación, metodologías y prácticas educativas en museos; además, imparte cursos para maestros y educadores sobre diversos temas vinculados a la educación y museos, tanto a nivel presencial y virtualmente.

“El Paisaje Cultural tendría una función de apropiación simbólica del espacio público, en función de su denominación como sitio fundamental para un grupo de personas, en relación con las costumbres, tradiciones o con aspectos conmemorativos, que establece puntos de convergencia y unión del grupo en un tiempo cíclicamente definido que los une en torno a dicho espacio”[1].

  1. Antecedentes, lo que siempre se cuenta, la historia.

 

Desde el concepto de Tiempo, no solo como una medida lineal en la que los hechos y las experiencias toman un lugar en el ideario de una persona, un grupo o una nación, sino también desde la vinculación con la memoria, individual, la corporal, la personal, la intima y la colectiva, la que se comparte que tambien habla de un tiempo y un espacio en el que los recuerdos se agolpan en imágenes y emociones que quedan atrapadas en el cuerpo, los cuerpos y que salen a la luz para ser compartidas a otros en momentos muy concretos para ser registrados, una “ doble presencia del cuerpo como sitio de inscripción histórica y cultural, así como signo diferenciador en sociedades desiguales”[2].

Tal es el caso del  Muralismo[3] en México, que surgió en las primeras décadas del siglo XX, la obra mural se plantea como un espacio creativo ideal para expresar aquellos aspectos que interesan, preocupan o son necesarios trasladar al lenguaje del color y las imágenes, aquellas que posteriormente pueden ser interpretadas por múltiples espectadores que deambulan por ese espacio publico. Si vemos este formato de expresion plastica como un elemento creativo inmerso en lo que llamariamos actualmente como  Paisaje Cultural en donde el espectador asume un rol de participación, interpretación y colaboración importante, ya que al ser expuesto en un espacio publico, todos los agentes sociales se ven involucrados con y en dicha obra. “El Paisaje Cultural tendría una función de apropiación simbólica del espacio público, en función de su denominación como sitio fundamental para un grupo de personas, en relación con las costumbres, tradiciones o con aspectos conmemorativos, que establece puntos de convergencia y unión del grupo en un tiempo cíclicamente definido que los une en torno a dicho espacio, el cual el museo puede potenciar”[4].

El trayecto que ha tenido la intervención artistica de  los muros públicos como lienzos, viene casi desde las primeras expresiones del hombre utilizando colores naturales en las llamadas Pinturas Rupestres que tanto nos maravillaron con las propias manos reflejadas en la piedra, proyectando el cuerpo o aquellas escenas de cacería que hemos visto a través de documentales y que generan una serie de preguntas sobre las motivaciones, sentido y necesidades que los llevaron a realizarlo, quedando ahí para ser apreciadas por la posteridad.

 

En  la época prehispánica también se tienen ejemplos de obra mural que era colocada en edificios publicos tanto civiles como religiosos, en donde se representaban elementos emblematicos de la Cosmogonía religiosa y las clases sociales dominantes, tal es el caso de los murales  del llamado Tlalocan “Paraiso de Tlaloc” o el palacio de Xochiquetzal en Teotihuacan y de los que se conservan algunos fragmentos, en donde los artistas expresaron por encargo dichos temas y que con el paso del tiempo se fueron transformando de una expresión adoctrinante de un grupo dominante, hasta convertirse en una expresión social, de todos modos cargada de ideología y tendencias políticas, sociales, religiosas y culturales que como una forma de expresión cultural, plástica y semiótica particular, que nos permite analizarla desde diversos rubros.

Ya en los conventos en todo el pais, durante el Virreinato, se pintaron en los pasillos una serie de escenas  muy elaboradas que hablaban de las diversas órdenes religiosas, las historias del nacimiento y la pasión de Cristo, las ordenes religiosas y la vida de los santos, entre otros y que tenian la intención de difundir la religión a partir de dichas imágenes iconograficas que planteaban puntualmente una forma de ver dichos temas para que fueran transmitidos a los indigenas y adoctrinarlos.

En el caso del México independiente, el surgimiento de un movimiento artistico que tiene varias aristas desde las cuales observarlo y que se conoce simbolicamente como Muralismo Mexicano, se acuña en aquellas obras realizadas por innumerables artistas como Rivera, Siqueiros, Orozco, Montenegro, entre otros, en las primeras décadas y hasta mediados del siglo XX. Como se cuenta, después de la Revolución Mexicana, al empezar a estabilizar al pais, se tenia presente que contar con una política educativa fuerte era fundamental, ésta tarea fue encargada a  José Vasconcelos, que fungía como Secretario de Educación Pública. Con una visión “progresista”, romovió  que en espacios públicos institucionalizados se elaborarán estas obras plásticas que actualmente tanto admiramos; también se extendió en aquellas ciudades conformadas y en aquellos edificios de orden religioso, civil o educativo, para mostrar mensajes identitarios de la cultura imperante y que dieron a conocer en el mundo a algunos de estos artistas mexicanos considerados como iconos de este movimiento, aunque no fueron los únicos.

El lienzo de gran formato que implicaba el muro, permitió mostrar las temáticas elegidas  a más personas, ubicadas generalmente en espacios de circulación, públicos como la propia Secretaría de Educación Pública y que permitieron que todos los que transitan por ese espacio-tiempo,  entrar en contacto con ellos y establecer vinculos de significado con esas escenas y personajes, incluso formar parte de alguno desde la memoria corporal, a partir de la mediación de los propios artistas. Podían juntos intercambiar  ideas que estaban plasmadas en las escenas y así detonar el dialogo y la reflexión a partir de lo que se veía desde un angulo mucho mas cercano y vivencial que el que necesitamos generar nosotros después de un siglo, a partir de estrategias de mediación.

Las obras murales son un punto común en muchas culturas, las técnicas empleadas eran similares a las que surgieron desde el Renacimiento en las obras de Miguel Angel, como  el fresco o  el temple que imperan en muchas representaciones, así como  el uso de pigmentos, generalmente en polvo que provenian de la naturaleza y que daban tonalidades similares en obras de diferentes lugares del mundo. Por ejemplo, algunos muralistas mexicanos experimentaron con otras técnicas pictóricas que venían de las culturas prehispánicas, como el uso de la baba de nopal para fijar los colores en los muros.

 El arte urbano es otra de las caras del muralismo, se extendió por los Estados Unidos  a partir de los años 30 en que José Clemente Orozco, pintó entre otros, un monumental fresco, conocido como Prometeo, en Pomona College, en Claremont y Diego Rivera pintó algunos mura­les, entre otros sitios en la Casa de Bolsa de San Fran­cisco. Para el año 32, Siqueiros llegó los Ángeles como exhiliado político y en donde realizó 3 murales, por ejemplo el que todavia se conserva en el exterior de uno de los edificios de la calle Olvera, es el llamado América Tropical, y que conceptualmente era el resultado de una preocupación por la búsqueda de identidad que los inmigrantes chicanos tenían (permeado de los ideales revolucionarios de Siqueiros), así como la necesidad de tener una voz y presencia social, politica y económica real, lo que generó grandes controversias culturales e ideológicas, afirmó, “pinte un hombre … crucificado en una doble cruz, sobre la cual, orgullosamente, se posaba el guila de las monedas nor­teamericanas”[5]. Siqueiros hizo en estas obras un giro en el uso de los materiales al emplear una base de cemento y la pistola de aire para aplicarlo al fresco, así propiciar su durabilidad ante las inclemencias del tiempo.

Ya en la segunda mitad del siglo XX surge un tipo de muralismo o arte urbano de artistas en el llamado grafiti y posgrafiti  que incluyen firmas o tags, pinturas hechas en aerosol o incluso graficos muy claramente reconocibles por cualquier transeunte, hechos con grafitis, plantillas, pegatinas o carteles; aqui el muro publico no solo es un espacio de expresión artística, sino social, en donde individuos, sociedades civiles, organizaciones, grupos de vecinos o comunidades toman estos espacios públicos como propios y se comprometen con una lucha social o politica, aunque pintados de manera ilegal en paredes de casas, escuelas, mercados, etcétera.

[1] Torres AU, Patricia, Museos y Paisajes Culturales. Confluencia, interpretación y participación en el espacio público. http://nodocultura.com/2016/05/paisajes-culturales-confluencia-interpretacion-y-participacion/ [Consultado en 17 de abril de 2017]

[2] Aguiluz Ibargüen Maya, Memoria, lugares y cuerpos, Athenea Digital – num. 6 otoño 2004-  Consultado 14 de abril de 2017.

[3] Muralismo como algo que ocupa una extensión considerable de un muro, en el cual a partir de diferentes técnicas.

[4] Torres Patricia. Museos y Paisajes Culturales. Confluencia, interpretación y participación en el espacio público. NodoCultura  http://nodocultura.com/2016/05/paisajes-culturales-confluencia-interpretacion-y-participacion/ [Consulta el 14 de abril de 2017].

[5] Goldman, Shifra M. Siqueiros y tres de sus primeros Murales en los Ángeles, revistas, UNAM, http://revistas.unam.mx/index.php/cronicas/article/viewFile/17247/16425, PDF, página 54 [Consultado el 13 de abril de 2017]

 

 

El mapa de visita al museo antes y después

Te propongo que en tu próxima visita a un museo experimentes con tus amigos esta reinterpretación del museo durante tu recorrido. Puedes hacer un mapa mental o un mapeo de significado personal sobre una sala u objeto(s) que elijas de tu visita al museo, que refleje cómo plantearías una secuencia de temas o aspectos sobre ella. Para ello, hay que elegir un tema, objetos que te parezcan interesantes y destacar sus principales cualidades físicas y contextuales; recuerden que aquí interviene la observación, el análisis y la síntesis, así como la parte creativa al representarlo con imágenes y palabras clave para motivar e invitar a otros a ver esa sala. Puedes diseñarlo durante tu recorrido en la sala, experimenta con tus amigos, familia, o con tus compañeros y maestro en donde todos participen y aporten alternativas de visita.

Así qué para empezar, necesitamos saber que:

Nuestro cerebro, establece asociaciones (pensamiento irradiante) para integrar la nueva información, las dendritas establecen nuevos vinculos con otras neuronas o se desprenden de aquellas que ya no se utilizan. Los Mapas Mentales nos plantean la presentación grafica de ideas una manera orgánica, tal y como sucede en nuestro cerebro, que al plasmarlo en una hoja se convierte en un diagrama que representa las ideas principales que destacamos de aquello que esta a nuestro alrededor como un objeto de conocimiento, sea una clase, conferencia, visita a museo, programa de televisión, etc.

Tony Buzan es el creador del concepto de los mapas mentales, en donde propone que para iniciar un mapa o cartografía mental, hay que colocar al centro de una página la idea principal del tema de estudio; enseguida se hacen conexiones en diferentes direcciones y que dan sentido a los subtemas  y sus contenidos asociados, Las palabras clave se asocian desde la idea central, a dibujos que se van ramificando radialmente con un color distinto y se conectan con otras palabras clave a partir de características comunes e imágenes asociadas. Los temas de menor importancia se representan como “ramas” que salen de la base; se manejan códigos comunes, ideas asociadas, imágenes y colores, lo que también potencia la creatividad al detonar nuevas formas de representar ideas y posibilita la evocación de la información de una manera más natural. Son una forma de conjuntar el pensamiento lógico y el creativo, como una forma de tomar notas sobre una clase, la lectura de un libro o la visita al museo o para expresar ideas, o cartografiar las reflexiones sobre un tema.

El mapeo de significado personal es una metodología cualitativa que permite investigar los referentes previos que tienen los visitantes sobre un tema, qué en el caso de los museos, permite conocer (evaluación previa) cuáles son los intereses, saberes previos, experiencias y conocimientos sobre un tema determinado, para qué a partir de ello, poder modificar, enfatizar o estructurar algunos contenidos de la exposición y hacerlo mucho más cercano a ellos.

Los elementos que se pueden destacar son el vocabulario conceptual empleado, las semejanzas y diferencias entre ellos, el tipo de asociaciones que establecen, además de las referencias a aspectos muy concretos relacionados con los objetos o piezas, con personajes o momentos históricos y con aspectos vinculados con estos temas y que forman parte de su entorno cotidiano.

 

Lo que queremos es:

  • Destaquen sus experiencias y saberes previos sobre un tema o contexto expositivo.
  • Ordenen sus ideas, sobre objetos,  hechos y conceptos que encuentre en una exposición de manera lógica y secuenciada.
  • Comparen sus ideas y experiencias con los planteamientos expuestos y reconozcan semejanzas y diferencias.
  • Comuniquen sus saberes, experiencias y observaciones a partir del lenguaje grafico, escrito y hablado.
  • Grafiquen en imágenes sintetizadas la representacion de aspectos puntuales sobre un personaje, artista, científico, cultura o momento histórico.
  • Analicen y sinteticen los conceptos principales sobre los objetos u obras de la exposición en palabras clave.
  • Potencien su Inteligencia creativa, espacial y verbal-lingüística en el desarrollo del mapa.
  • Reconozcan otras formas creativas de apropiarse del museo.

 

¿Cuáles son sus posibilidades para aprender?

 

Generar experiencias de aprendizaje a partir de la implementación de estrategias creativas como son los mapas mentales y el mapeo de significado personal, permite que cada persona construya ideas y conceptos que ordena de manera personal, propiciando la participación consciente del estudiante. Los aspectos fundamentales que integran el mapa (ideas o conceptos clave, imágenes, estructura y vinculos), implican para las personas, realizar diversos procesos mentales que permiten interactuar con el mundo real y simbólico, para organizar la información con que cuenta previamente y aquella vinculada ya directamente con el patrimonio que tiene frente a sí.

La definición de palabras clave que puntualicen el objeto de conocimiento, la asociación de ideas de manera logica y secuenciada, implica, analizar la informacion y sintetizarla a partir de criterios propios y contrastarla con lo que se ve; percatarse de la importancia de cada palabra clave en el conjunto de lo que se dice. Durante el proceso se clasifican los conceptos, se agrupan y generan  nuevos vinculos; se potencia la memoria visual  sobre los objetos y poder escribir las palabras clave usando colores, símbolos, iconos y flechas.

El potencial creativo de un mapa mental se debe a la gran cantidad de asociaciones que ofrece, lo que genera ideas nuevas. Cada uno de sus elementos es, generalmente, el centro de otro mapa.

Al compartir con otros, el mapeo de significado personal que se ha elaborado previamente en casa, permite cada uno capitalice los saberes y experiencias previas que se tienen sobre determinados temas que se verán planteados en una exposición; inicien un proceso de exploración e interpretación sobre el grado y tipo de información, referentes previos, así como sus percepciones e intereses previos a la viaita al museo y les permite ampliar su Mapa Mental al integrar otros conceptos, imágenes y piezas durante su recorrido.

Graficar todas sus impresiones, sensaciones y emociones vinculadas con la exposición, sus temáticas, museografía, piezas principales, recursos didacticos, cedularios y publicaciones, propicia que durante el recorrido, las personas puedan  potenciar sus habilidades de pensamiento al observar, comparar, clasificar, interpretar aquello que se ve y se ordene a partir de un nivel de expresión escrita complejo y orgánico.

El habla y la escucha de otros es fundamental en el momento en que se establece la comunicación entre los  participantes, cada uno expresa su proceso, la elecciones que tomó y por que lo hizo de esa manera y pueden ampliar las visiones y perspectivas de su experiencia. La autonomia durante el proceso es importante, así como generar un espiritu investigador compartido y en ocasiones colaborativo.

 

¿Cómo empezamos manos a la obra?

  1. En casa antes de ir al museo, con una hoja blanca y un lápiz o boligrafo para hacer un Mapeo de significado personal, en donde con anoten, aquellas palabras clave e imágenes que les sugiere, recuerdan o conocen, con base en el tema de la exposición o sala del museo.
  2. Si van a ir con alguien más, compartan su mapa y expliquen qué estructura y palabras clave definieron, por qué eligieron esos elementos y cuáles son sus referentes y experiencias con respecto a ellos.
  3. Seleccionarán una secuencia de objetos, personajes o aspectos comunes a lo largo de la visita a una sala del museo y vincúlenlos entre sí, cuales son sus relaciones y diferencias.
  4. Definan las palabras clave (ideas) que estan asociadas a cada objeto y que se relacionan entre sí,  aquellos que más les interesaron durante la visita. Los objetos son…
  5. Pongan en el centro el tema central y de ahí dibujen cada objeto y palabra radialmente, hasta que definan máximo 10 objetos y palabras clave asociadas a esta.
  6. Jerarquicen las respuestas e ilustrenlas con colores diferentes.
  7. Presenten a los otros equipos su mapa mental de la exposición.
  8. Cierren la visita, en donde comentarán si quedo algo pendiente por saber para un nuevo mapa que pueden compartir con otros en futuras visitas.

 

Evaluar, en el museo ¿para qué?

Evaluar, implica dar valor a algo, nosotros evaluamos constantemente nuestro entorno o nuestras acciones de manera cotidiana; cuando vamos de Vacaciones vamos haciendo primero un plan de a dónde queremos ir, en que transporte viajaremos, el hotel al que llegaremos y la ruta que seguiremos por la ciudad, los lugares en los que comeremos, etc. Algunos paso a paso, otros al regresar del viaje hacemos la evaluación de cómo fue, así que vamos haciendo una especie de check list en donde de manera sencilla vamos poniendo paloma o cruz, en función de si cubrió nuestras expectativas iniciales, calidad de servicio, atención, etc. ¿Qué valoramos de una experiencia en determinado? Aquí intervienen varios criterios: infraestructura, personal, servicios, atención, accesibilidad, etcétera. Si bien es cierto que, evaluar es un proceso subjetivo, aunque se cuente con información objetiva y cuantificable de determinados aspectos evaluados. Ante una misma situación o experiencia habrá diferentes opiniones y la definición de los criterios también depende de cada persona, se hace puntualmente y de manera más o menos empírica.

En el caso de las experiencias en museos, los visitantes tienen un rol fundamental en los procesos de evaluación; el museo y sus equipos de trabajo han empleado diversas formas de evaluar las acciones y proyectos expositivos, que han dado una pauta del mapa de ruta que han tomado las relaciones del museo con sus visitantes de una manera sistemática y metodológica. “Hasta el momento, las evaluaciones en el ámbito museal se ha centrado fundamentalmente en los estudios de público y en la evaluación de las exposiciones […] si partimos de la idea de que el museo es un espacio de aprendizaje (Domínguez, Estepa y Cuenca, 1999), no cabe duda de que existen otros muchos aspectos evaluables dentro del ámbito educativo museal”.[1] La importancia de hablar, reflexionar y tomar acciones concretas en relación con un tema fundamental como lo es la evaluación, en un contexto no formal, a partir de las experiencias de aprendizaje, en donde los educadores de museos se encuentran en un punto neurálgico de la columna vertebral del museo como institución y de lo educativo como detonador de experiencias de aprendizaje dentro y fuera de sus espacios.

Si bien, muchos de estos procesos son heredados o compartidos por la educación formal en donde, como lo menciona Sebastian Barajas[2], en un evento sobre Evaluación en el formato de Escuela de Educación Disruptiva que promueve Fundación Telefónica, los pilares del sistema educativo tradicional son: la clase magistral, la memorización de la información, las evaluaciones en formato de exámenes y el Curriculum dividido por asignaturas.

En el caso del museo y lo educativo, estos aspectos son compartidos, por ejemplo, una visita tradicional es una especie de clase magistral, en donde el educador transmite una serie de contenidos que son necesarios para los estudiantes, la visita se basa en que al final del recorrido, los estudiantes hayan memorizado o bulímicamente ingieran una gran cantidad de información y que incluso llegando a la escuela puedan ser evaluados sobre ello y de la que al poco tiempo no recuerden nada. Así mismo, los maestros y estudiantes acuden al museo, en muchos casos a partir de la vinculación curricular que establecen los planes y programas; los museos se encuentran divididos también por áreas de conocimiento en función del tipo de patrimonio que resguardan: arqueológicos, artísticos, históricos, científicos. Uno de los retos de la educación dentro del museo implica pasar de un sistema en donde el centro del proceso educativo es la evaluación (los resultados) y no el aprendizaje (los procesos).

En el contexto internacional existen investigaciones y publicaciones sobre sus resultados desde finales del siglo XIX con Higgins, ponderando el Valor Educativo del Museo; el comportamiento de visitantes abordado por Robinson y Melton en la década de los 20; las características sociodemográficas de los visitantes de Abbey y Cameron a mediados del siglo XX; en  la década de los 70 con Chandler y Screven sobre el aprendizaje en diferentes contextos; los de Gardner en los años 90 en donde ya sugiere que haya programas de evaluación y no solo estudios aislados;  o los de Falk y Dierking en el 2000,  Sus trabajos exponen las limitaciones del aprendizaje en las aulas y resaltan, desde un punto de vista teórico, la eficacia del aprendizaje experimental (Asensio y Pol, 2005)[3].

En el caso de los Estudios de público México, tenemos referentes en Graciela Smilchuck y Ana Rosas Mantecón a partir de los años 90, con temas como el Consumo cultural y la evaluación cualitativa de los recursos lúdicos; o diversos estudios de público de exposiciones temporales o permanentes que ha realizado desde 1995 hasta la fecha la Coordinación Nacional de Museos y Exposiciones del INAH; las evaluaciones sumativas de exposiciones de Leticia Pérez y Silvia Singer o aquellos que hablan de la función comunicativa de las cédulas museográficas en museos de Ciencia o la evaluación en Museos y Centros de Ciencia de María del Carmen Sánchez Mora, entre otros.

Es cierto que se han hecho avances y reflexiones profundas sobre la importancia de evaluar en el contexto del museo, se han marcado líneas conceptuales, definido las variables, los niveles de interpretación y propuestas concretas que han generado nuevos proyectos y formas de acercamiento o interacción del museo, más efectivos y significativos con sus diversos visitantes. Sin embargo, de Forma, algunos museos se puso “de moda” aplicar Estudios de público, para estar a la “vanguardia”, aplicando encuestas de salida parciales y nada sistemáticas; en el Fondo, no siempre se capitalizaron sus resultados y se hicieron los cambios necesarios en función de los resultados.  Por ejemplo, los estudios dicen que uno de los detonantes para que los visitantes acudan a determinada exposición es un título atractivo, por ejemplo, La Vida en un sorbo o Por los Siglos de los Siglos (como una especie de slogan publicitario), pero, todavía encontramos muchas exposiciones que manejan títulos demasiado académicos o enciclopedistas, como: Faraón, el culto al sol en el antiguo Egipto.

Los estudios de público son una forma de evaluar lo que se ha hecho en una muestra temporal o permanente, pero se diferencian de aquellas que competen a la educación en el contexto del museo, ya que éstas ponderan aspectos vinculados con la percepción, el aprendizaje, la creatividad o la comunicación, entre otros. Iniciar cualquier estudio o investigación desde la experiencia educativa ha implicado que los educadores sientan mucho respeto o tal vez un poco de miedo por llevarlos a cabo, ya que se ve como un proceso que tiene múltiples aspectos que hay que considerar, siendo la evaluación una de las etapas de la Planeación Educativa a la que se rehúye en muchos casos.

Sistematizar estos procesos de evaluación lleva a los profesionales a plantearse:

  • ¿Qué evaluar de una experiencia educativa al museo? ¿Por qué? ¿a quién? ¿Cuándo? Y sobre todo ¿Cómo hacerlo? “Para diseñar y evaluar experiencias de aprendizaje significativo, es necesario dejar de pensar en el QUÉ para pensar en el CÓMO”[4].
  • Capitalizar nuestras  experiencias y saberes previos sobre lo que implica evaluar, para hacer una especie de Check list [ * ] de la cual partir.
  • Establecer espacios de negociación de significados.
  • Interacción entre iguales o con distintos y desde posturas más cualitativas, complejas y múltiples.
  • Contar con diversas metodologías: de juego, las creativas, aquellas vinculadas con el arte y aquellas de carácter constructivista, de pensamiento complejo, etcétera.
  • Establecer alternantivas viables para resolver los cómo en los procesos de evaluación.
  • Evaluar cualitativamente implica involucrarse más, en dónde los universos de aplicación son muy puntuales a menor escala, desde una perspectiva más holística que se vincula a diseños de evaluación y técnicas mucho más flexibles, abiertas y emergentes.

[1] María Acaso. Sesión 5 de la EED: ¿La evaluación mata la educación? (parte 2).

[2] Estudios sobre públicos y museos. Línea del tiempo. http://publicosymuseos.nodocultura.com [consultado el 9 de septiembre de 2017]

[3] Emprendedor y empresario, autor del libro Aprender es hacer: Cómo adaptar el sistema educativo al siglo XXI. Ubiqum.

[4] Suárez, M.A., Gutierrez, S., Calaf, R., San Fabían, J.L. (2013). La evaluación de la acción educativa museal: una herramienta para el análisis cualitativo. Clío 39, ISSN 1139-6237, http://clio.rediris.es

 

Andy Warhol, las Exposiciones y la construcción de experiencias

Una de las cosas que mas me gusta es acudir a una nueva exposición, algunas que tienen mejor cartel, es decir que el propio artista o la temática ya de entrada nos es atractiva como para decidir invertir una, dos o mas horas para entrar.Andy Warhol, estrella oscura es una de ellas. Así que hice la fila en medio de una diminuta pero persistente lluvia para lograr entrar a una muestra que me había generado una gran expectación, conozco un poco la historia de Andy Warhol, ya hace algunos años tuve la oportunidad de ver en Zaragoza, España una exposición de este artista y me atrapó, así que ahora quería ver que mas sorpresas me encontraba en esta.

Como educador, creo que igual que en cualquier otra profesión, hago siempre un énfasis en la mirada sobre estos temas que además se me hacen fundamentales en las exposiciones, aun en las multitudinarias; entonces al entrar me di cuenta de que había una perfecta organización para el manejo de las personas, de su circulación y estancia, así que nos subieron a un gran elevador en donde “el educador” nos dio instrucciones generales, de no tocar las piezas, no entrar con comida y que por derechos de autor no podíamos sacar fotografías, solo en esos pasillos introductores en cada sala en donde todos estábamos muy dispuestos a hacer varias tomas que dieran buena cuenta de nuestra presencia en el lugar.

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Talleres de verano una oportunidad de reintepretar el museo

Los talleres de verano son una de las actividades básicas que los educadores vienen realizando casi desde que se iniciaron las áreas educativas en los museos; si bien es cierto que el público infantil es uno de los más potenciados en los museos durante los ciclos escolares cuando acuden con sus escuelas. Para el Verano surgen actividades puntuales que se planean para que chicos y grandes vengan al museo y hagan alguna expresión plástica que refleje su experiencia.
A lo largo de los años han surgido talleres de cerámica, orfebrería, pintura, escultura que hacen énfasis en la reproducción de piezas emblemáticas del museo que son detonadores de talleres en donde los chicos conocen un poco sobre los contenidos del museo o de un tema concreto de la exposición y posteriormente hacer su taller, en donde utilizarán una serie de materiales diversos y atractivos que transformados detonan un trabajo singular.
El pasado Verano tuve la oportunidad de diseñar un Taller de Verano para el Museo Regional de Tlaxcala, en donde iniciamos un proceso diferente en el diseño de actividades que formaban parte de esta “tertulia con los objetos”, en donde además trabajamos con niños entre ocho y 15 años, lo que posibilitó el intercambio entre niños y jóvenes en un trabajo colaborativo al desarrollar algunas actividades en parejas o en equipos heterogéneos, lo que permitió detonar lo que Vigotsky llama Zonas de Desarrollo Próximo. Espacios en los que se da el intercambio de saberes entre personas de diferentes que intercambian experiencias en las que unos ayudan a otros a acceder a determinadas experiencias o saberes.
Las actividades a desarrollar durante el taller pretendían detonar en los participantes la participación conjunta al crear diferentes proyectos como : el diseñar una noticia del museo y de la Catedral de Tlaxcala que se encuentra junto al museo; hacer un cuadro cubista de las piezas arqueológicas de la colección en donde pudimos observar cómo se transformaba una vasija de Tlaloc o la Escultura de Chacmol en una imagen en diferentes perspectivas y representada con figuras geométricas y líneas; elaborar una receta de un cuadro en donde los elementos de la obra se convierten en ingredientes de la receta y la historia del cuadro se transforma en el modo de preparación; o elaborar un poema colectivo a Tlahuicole y hacerlo una hoja antigua que puede ser leída por otros.
Cada una de estas propuestas se desprenden de estrategias de visita al museo que he desarrollado a lo largo de varios años y que se encuentran también en este blog, cada una de ellas pretende ayudar a los visitantes, en este caso a los niños y jóvenes del taller a recorrer el museo, a acercarnos al patrimonio de una manera diferente, por ello también aplicamos el Menú para Visitar Museos que NodoCultura que se encuentra en http://menu.nodocultura.com/ que ha propuesto, que a partir de una selección de elementos o platillos nos acercamos a los objetos a partir de la Observación, los grafismos, la empatía, la motivación o la imaginación y pudimos activar la participación y la búsqueda de objetos, contenidos y detonar el diálogo con los niños y propiciar la apropiación del museo de una manera divertida y más libre.
Las propuestas del Menú para visitar museos fue la guía de nuestro recorrido por la exposición en sus diferentes temáticas, la arquitectura y los espacios a partir de la observación, la comparación de las obras cubistas elaboradas por Picasso y la comparación de estos parámetros en las piezas arqueológicas a partir de la comparación ; hacer una foto a partir de la curiosidad ; convertirse en actores a partir de escuchar y dialogar con otros; hacer una poesía a partir del pensamiento divergente, etc. Estas formas de acercamiento al museo tienen la intención de romper con la visita basada en contenidos solamente, aquí se integran también aspectos procedimentales (acciones y estrategias a desarrollar) así como los valores y actitudes que van integrando los chicos frente al museo, al patrimonio, a sus compañeros y frente a sus propias posibilidades creativas en el desarrollo de cada sesión; para ello se cimbran los modelos tradicionales para aprender, transformando sus prácticas y sus experiencias de aprendizaje en conjunto: niños, jóvenes, coordinadores.
Las estrategias de re interpretación del museo también ponderan los procesos frente a los resultados, aunque cada actividad culminó con la realización de un producto concreto; las opiniones, puntos de vista, reflexiones, el diálogo y los procesos creativos tomaron un papel central durante el desarrollo del taller, además de que dichos trabajos se integraron a la exposición permanente del museo, para que otros visitantes pudieran contactar con esta forma de experimentar el museo, junto al patrimonio puesto en las vitrinas y paredes, los padres de familia vieron los trabajos de sus hijos, sobrinos o hermanos y en los cedularios podían descargar la estrategia creativa a través de códigos QR.
Esta es solo una forma de experimentar el museo, te invitamos a que revises algunas de ellas y principalmente a que las experimentes en el museo. Reinterpreta el museo a partir de #unanoticia #uncuadrocubista #uncartel #unapoesia #serunactor #losgrafismos #unareceta

El museo reinterpretado. Un cuadro cubista

Te propongo que en tu próxima visita a un museo experimentes con tus amigos esta reinterpretación del museo durante tu recorrido. Puedes hacer un cartel o infografía sobre un objeto que elijas de tu visita al museo; para ello hay que elegir una obra que te parezca interesante y destacar sus principales cualidades; recuerden que aquí interviene la observación, el análisis y la síntesis para decirlo en palabras clave para motivar a otros. El resultado puedes diseñarlo en la escuela o en casa en un programa de diseño o puedes hacerlo físicamente. Experimenta con tus amigos, familia, o con tus compañeros y maestro en donde todos participen.

Así qué, para empezar necesitamos saber que:

El arte es un lenguaje, una forma de expresión de ideas, sentimientos, sensaciones y de cómo experimentamos, observamos y sentimos del mundo. En el caso de la pintura, se conjugan diversos elementos que permiten su expresión particular como:

  • La línea que se forma a parir de una sucesión de puntos, que pueden ser rectos, curvos, quebrados o irregulares.
  • Las líneas al unirse definen una forma, que es una superficie limitada por un contorno: un cuerpo, objeto o área determinada a ser representada con variantes geométricas, humanas, animales o libres.

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  • El color es el pigmento que inunda la obra y su gama permite expresar emociones o sentimientos. Hay colores cálidos, como el rojo, amarillo o naranja; fríos, como el verde, azul o café, y neutros, como el blanco o el negro que según su combinación genera expresiones diferentes que son captadas posteriormente por el observador.
  • El espacio tiene que ver, por un lado, con el área fisica en la que se hará la pintura, por otro lado, el artista a base de pinceladas y la combinación de colores crea áreas, profundidades, escenarios como los de la realidad u otros que no existen fisicamente.
  • La composición es la distribución que el artista hace de los elementos que conforman la obra sobre el lienzo, a partir del tema y la intención o mensaje que busca dar.
  • La perspectiva permite representar espacios y objetos de manera tridimensional para dar la impresión de profundidad, tal como la vemos con el ojo humano en la realidad fisica. Para producir el efecto de perspectiva, el artista traza líneas desde diferentes puntos ubicados al fondo del cuadro (horizonte o línea imaginaria de fondo) y que son proyectadas hacia fuera; a partir de ello ubica los elementos del primer plano más grandes y así los va haciendo más pequeños los intermedios y los expuestos al fondo casi imperceptibles si la perspectiva es muy profunda. También usa colores fuertes en el centro del lienzo y claros en la distancia.
  • La textura es el uso de este efecto creado por el color, por el tipo de pintura que usa el artista y que le permite reproducir cualquier tipo de textura, tal y como se ve en la realidad; esa representación nos permite imaginar cómo se siente un material, objeto o persona representada en la escena.

Ahora bien, teniendo claros estos aspectos básicos, podemos hablar ya sobre el Cubismo y sobre algunos artistas que pintaron de esta manera tan particular.  Esta corriente surge en las primeras decadas del siglo XX y Pablo Picasso fue uno de sus artistas representativos, que junto con otros, experimentaron con formas geométricas entre las que destacan cubos, triángulos, rectángulos, circulos, lineas rectas, curvas, en secuencia y espacios fragmentados e incluso superpuestos; otras formas representan los elementos del cuadro, desde  diferentes ángulos, como formas que representan el mundo o la naturaleza, en donde se ha quitando la perspectiva, así se establecía una gran diferencia con la pintura figurativa (realista) y creando un estilo muy particular e innovador. Los principales temas que se representan son retratos, naturaleza muerta y paisaje, utilizando en muchos casos los colores frios y posteriormente incluyeron una paleta más amplia.

 

Lo que queremos es:

  • Observen las cualidades principales del fobjeto o conjunto de objetos en colores, formas, texturas, composición en la sala.
  • Sinteticen y ubiquen espacialmente el objeto del museo en sus elementos basicos, líneas y formas geométricas.
  • Hagan un dibujo del objeto desde los criterios cubistas, para que plasmen gráficamente las ideas o conceptos.
  • Re interpreten con colores y formas geometricas los aspectos principales del objeto del museo.

 

¿Cuáles son sus posibilidades para aprender?

La experiencia creativa con base en aspectos plásticos permite a las personas desarrollar una serie de habilidades interpretativas de sus conocimientos, intereses e ideas.

La experiencia creativa se detona a partir de la relación de varios elementos: el entorno natural que ha representado nuestro hábitat y el medio ambiente o espacio en el que nos desenvolvemos los seres humanos y que es nuestra principal fuente de conocimiento. Al paso del tiempo, han quedado expresiones craetivas materiales e inmateriales en prácticas culturales que se relacionan con la economía, la arquitectura, gastronomía, cosmogonía, etc.

Nos  sincronizamos con el entorno y el uso de habilidades de pensamiento como la imaginación, permite percibir mentalmente algo que no se ha creado, así  se inicia el proceso mental de transformación de los elementos para que posteriormente se lleve a cabo materialmente y se construya Cultura tangible  e intangible. Las ciudades y su fluir muestran cambios e innovaciones que satisfacen necesidades concretas de cada cultura, grupo o persona, en relación con la protección, el abrigo, alimento o la diversión. La imaginación reutiliza los saberes previos pero los reagrupa, combina, cambia o los trabaja desde perspectivas diferentes que permite encontrar nuevas rutas de trabajo.

Sin embargo, la estructura jerárquica, estructurada y rígida en la que se ha convertido la sociedad, actualmente existe la creencia de que solo determinados sectores de la sociedad son quienes generan este tipo de expresiones creativas, incluso se piensa que solo los artistas son los considerados como “creativos”, si bien, ellos aplican estas posturas mas abiertas o distintas para darle nuevas lecturas, tal es el caso del Cubismo y muchos otros movimientos artísticos que han cambiado la forma de interpretar y percibir el arte.

La formación escolar con su estructura jerárquica, lineal y racional, basada en el hemisferio izquierdo de nuestro cerebro, racional, lógico, analítico, nos ha enseñado que hay que dar respuestas cerradas, correctas y nos ha hecho pensar que no todos tenemos este poder creador y no somos conscientes del uso de este potencial en nosotros, así como la posibilidad de sacarle el mayor provecho para expresarlo plenamente.

Entonces, la creatividad es una habilidad de pensamiento, una cualidad innata que es necesario estimular, una energía en constante cambio que implica dar una respuesta diferente a lo ya existente. Erick From,[1] ya dijo a mediados del siglo XX, “la creatividad no es una cualidad de la que estén dotados particularmente los artistas y otros individuos, sino una actitud que puede poseer cada persona” o aquella otra en la que Steve Jobs[2], a principios del siglo XX  afirmó que “la creatividad consiste simplemente en conectar cosas”.

La observación es una habilidad importante que se potencia con esta actividad, aprender a ver los detalles, descubrir las combinaciones de líneas, colores, texturas, etcétera. Poder compartir con otros las observaciones individuales, permite ampliar el espectro de lo observado y permite ver mas matices del objeto de conocimiento desde la perspectiva de cada uno y en el caso del museo es una observación selectiva que tiene una intencionalidad, por ello al buscar y definir el tipo de objeto que se observa, arte, arquitectura, arqueología, etnografía, etcétera nos permite definir sus aspectos principales; las formas, colores, texturas, materiales o composición proporcionan también información importante que se recopila a partir de su estructura fisica, lo que va agudizando la mirada de quien busca ¿Cómo son los colores? ¿Qué tipo de líneas le dan forma? son solo algunas de las preguntas que se pueden formular.

De la misma manera interpretar, como una habilidad que se trabaja con esta actividad, permite a quien la experimenta la posibilidad de usar un lenguaje de expresión diferente al que tiene el objeto original. Así la posibilidad de reinterpretar el objeto del museo a partir de lineas y formas geometricas, eliminando la perspectiva y hacerlo con ángulos superpuestos posibilita la expresion de ideas, lenguajes y sentidos de otros, en tiempos y espacios diferentes y actualizarlos a otras formas de expresión plastica.

¿Cómo empezamos manos a la obra?

  • A partir de la observación de la obra o pieza, en equipo seleccionen los elementos principales que conformarán su cuadro, mural histórico u objetos en colectivo.
  • Para el mural elijan los personajes u objetos principales y los secundarios que aparecerán en él, así como la escena en que serán colocados. bodegón, paisaje o retrato.
  • Para la escultura seleccionen al o los personajes y sus propias características: los materiales con los que será elaborada y si se tratará de una estatua, un busto o un altorrelieve.
  • Dibujen primero las lineas y formas principales y posteriormente qué formas se representarán, qué colores se utilizarán, qué texturas predominarán, cómo será la composición, qué título tendrá.
  • Expondrá al resto de los equipos su obra-mural histórica o su escultura colectiva.
  • Con base en la pintura realizada se hará un debate sobre la representación.
  • Cierren, para comentar si quedo algo pendiente por saber para un nuevo cuadro cubista.

 

[1] Psicoanalista, psicólogo social y filósofo humanista. Insiste sobre la universalidad de la creatividad

[2] El empresario, cofundador y presidente ejecutivo de Apple destaca las analogías