El Muralismo visto como un “objeto prisma” que se interpreta desde diversas caras. Parte 1. Patricia Torres

 

Semblanza del Autor.  Patricia Torres Aguilar Ugarte es nieta del Pintor Enrique Aguilar Ugarte Infante, de quien hereda la pasión por el arte y la vocación educativa. Patricia es Educadora, Licenciada en Educación y Maestra en Educación en Museos; desde hace ya tres décadas se dedica a la Educación en museos, desde iniciar su vida profesional en el Museo Nacional de Antropología, Museo Nacional de Arte, la Subdirección de Comunicación Educativa y la Dirección del Museo del Caracol en el INAH, México. En estos espacios ha desarrollado visitas, talleres, cursos de formación para maestros y otros educadores sobre interpretación del patrimonio, recursos didácticos, diseño de publicaciones, espacios de interpretación, entre otros. La investigación y formación sobre educación en museos ha sido una constante en su trabajo, actualmente colabora en NodoCultura, espacio en línea, en donde se generan artículos y publicaciones que plantean reflexiones sobre mediación, metodologías y prácticas educativas en museos; además, imparte cursos para maestros y educadores sobre diversos temas vinculados a la educación y museos, tanto a nivel presencial y virtualmente.

“El Paisaje Cultural tendría una función de apropiación simbólica del espacio público, en función de su denominación como sitio fundamental para un grupo de personas, en relación con las costumbres, tradiciones o con aspectos conmemorativos, que establece puntos de convergencia y unión del grupo en un tiempo cíclicamente definido que los une en torno a dicho espacio”[1].

  1. Antecedentes, lo que siempre se cuenta, la historia.

 

Desde el concepto de Tiempo, no solo como una medida lineal en la que los hechos y las experiencias toman un lugar en el ideario de una persona, un grupo o una nación, sino también desde la vinculación con la memoria, individual, la corporal, la personal, la intima y la colectiva, la que se comparte que tambien habla de un tiempo y un espacio en el que los recuerdos se agolpan en imágenes y emociones que quedan atrapadas en el cuerpo, los cuerpos y que salen a la luz para ser compartidas a otros en momentos muy concretos para ser registrados, una “ doble presencia del cuerpo como sitio de inscripción histórica y cultural, así como signo diferenciador en sociedades desiguales”[2].

Tal es el caso del  Muralismo[3] en México, que surgió en las primeras décadas del siglo XX, la obra mural se plantea como un espacio creativo ideal para expresar aquellos aspectos que interesan, preocupan o son necesarios trasladar al lenguaje del color y las imágenes, aquellas que posteriormente pueden ser interpretadas por múltiples espectadores que deambulan por ese espacio publico. Si vemos este formato de expresion plastica como un elemento creativo inmerso en lo que llamariamos actualmente como  Paisaje Cultural en donde el espectador asume un rol de participación, interpretación y colaboración importante, ya que al ser expuesto en un espacio publico, todos los agentes sociales se ven involucrados con y en dicha obra. “El Paisaje Cultural tendría una función de apropiación simbólica del espacio público, en función de su denominación como sitio fundamental para un grupo de personas, en relación con las costumbres, tradiciones o con aspectos conmemorativos, que establece puntos de convergencia y unión del grupo en un tiempo cíclicamente definido que los une en torno a dicho espacio, el cual el museo puede potenciar”[4].

El trayecto que ha tenido la intervención artistica de  los muros públicos como lienzos, viene casi desde las primeras expresiones del hombre utilizando colores naturales en las llamadas Pinturas Rupestres que tanto nos maravillaron con las propias manos reflejadas en la piedra, proyectando el cuerpo o aquellas escenas de cacería que hemos visto a través de documentales y que generan una serie de preguntas sobre las motivaciones, sentido y necesidades que los llevaron a realizarlo, quedando ahí para ser apreciadas por la posteridad.

 

En  la época prehispánica también se tienen ejemplos de obra mural que era colocada en edificios publicos tanto civiles como religiosos, en donde se representaban elementos emblematicos de la Cosmogonía religiosa y las clases sociales dominantes, tal es el caso de los murales  del llamado Tlalocan “Paraiso de Tlaloc” o el palacio de Xochiquetzal en Teotihuacan y de los que se conservan algunos fragmentos, en donde los artistas expresaron por encargo dichos temas y que con el paso del tiempo se fueron transformando de una expresión adoctrinante de un grupo dominante, hasta convertirse en una expresión social, de todos modos cargada de ideología y tendencias políticas, sociales, religiosas y culturales que como una forma de expresión cultural, plástica y semiótica particular, que nos permite analizarla desde diversos rubros.

Ya en los conventos en todo el pais, durante el Virreinato, se pintaron en los pasillos una serie de escenas  muy elaboradas que hablaban de las diversas órdenes religiosas, las historias del nacimiento y la pasión de Cristo, las ordenes religiosas y la vida de los santos, entre otros y que tenian la intención de difundir la religión a partir de dichas imágenes iconograficas que planteaban puntualmente una forma de ver dichos temas para que fueran transmitidos a los indigenas y adoctrinarlos.

En el caso del México independiente, el surgimiento de un movimiento artistico que tiene varias aristas desde las cuales observarlo y que se conoce simbolicamente como Muralismo Mexicano, se acuña en aquellas obras realizadas por innumerables artistas como Rivera, Siqueiros, Orozco, Montenegro, entre otros, en las primeras décadas y hasta mediados del siglo XX. Como se cuenta, después de la Revolución Mexicana, al empezar a estabilizar al pais, se tenia presente que contar con una política educativa fuerte era fundamental, ésta tarea fue encargada a  José Vasconcelos, que fungía como Secretario de Educación Pública. Con una visión “progresista”, romovió  que en espacios públicos institucionalizados se elaborarán estas obras plásticas que actualmente tanto admiramos; también se extendió en aquellas ciudades conformadas y en aquellos edificios de orden religioso, civil o educativo, para mostrar mensajes identitarios de la cultura imperante y que dieron a conocer en el mundo a algunos de estos artistas mexicanos considerados como iconos de este movimiento, aunque no fueron los únicos.

El lienzo de gran formato que implicaba el muro, permitió mostrar las temáticas elegidas  a más personas, ubicadas generalmente en espacios de circulación, públicos como la propia Secretaría de Educación Pública y que permitieron que todos los que transitan por ese espacio-tiempo,  entrar en contacto con ellos y establecer vinculos de significado con esas escenas y personajes, incluso formar parte de alguno desde la memoria corporal, a partir de la mediación de los propios artistas. Podían juntos intercambiar  ideas que estaban plasmadas en las escenas y así detonar el dialogo y la reflexión a partir de lo que se veía desde un angulo mucho mas cercano y vivencial que el que necesitamos generar nosotros después de un siglo, a partir de estrategias de mediación.

Las obras murales son un punto común en muchas culturas, las técnicas empleadas eran similares a las que surgieron desde el Renacimiento en las obras de Miguel Angel, como  el fresco o  el temple que imperan en muchas representaciones, así como  el uso de pigmentos, generalmente en polvo que provenian de la naturaleza y que daban tonalidades similares en obras de diferentes lugares del mundo. Por ejemplo, algunos muralistas mexicanos experimentaron con otras técnicas pictóricas que venían de las culturas prehispánicas, como el uso de la baba de nopal para fijar los colores en los muros.

 El arte urbano es otra de las caras del muralismo, se extendió por los Estados Unidos  a partir de los años 30 en que José Clemente Orozco, pintó entre otros, un monumental fresco, conocido como Prometeo, en Pomona College, en Claremont y Diego Rivera pintó algunos mura­les, entre otros sitios en la Casa de Bolsa de San Fran­cisco. Para el año 32, Siqueiros llegó los Ángeles como exhiliado político y en donde realizó 3 murales, por ejemplo el que todavia se conserva en el exterior de uno de los edificios de la calle Olvera, es el llamado América Tropical, y que conceptualmente era el resultado de una preocupación por la búsqueda de identidad que los inmigrantes chicanos tenían (permeado de los ideales revolucionarios de Siqueiros), así como la necesidad de tener una voz y presencia social, politica y económica real, lo que generó grandes controversias culturales e ideológicas, afirmó, “pinte un hombre … crucificado en una doble cruz, sobre la cual, orgullosamente, se posaba el guila de las monedas nor­teamericanas”[5]. Siqueiros hizo en estas obras un giro en el uso de los materiales al emplear una base de cemento y la pistola de aire para aplicarlo al fresco, así propiciar su durabilidad ante las inclemencias del tiempo.

Ya en la segunda mitad del siglo XX surge un tipo de muralismo o arte urbano de artistas en el llamado grafiti y posgrafiti  que incluyen firmas o tags, pinturas hechas en aerosol o incluso graficos muy claramente reconocibles por cualquier transeunte, hechos con grafitis, plantillas, pegatinas o carteles; aqui el muro publico no solo es un espacio de expresión artística, sino social, en donde individuos, sociedades civiles, organizaciones, grupos de vecinos o comunidades toman estos espacios públicos como propios y se comprometen con una lucha social o politica, aunque pintados de manera ilegal en paredes de casas, escuelas, mercados, etcétera.

[1] Torres AU, Patricia, Museos y Paisajes Culturales. Confluencia, interpretación y participación en el espacio público. http://nodocultura.com/2016/05/paisajes-culturales-confluencia-interpretacion-y-participacion/ [Consultado en 17 de abril de 2017]

[2] Aguiluz Ibargüen Maya, Memoria, lugares y cuerpos, Athenea Digital – num. 6 otoño 2004-  Consultado 14 de abril de 2017.

[3] Muralismo como algo que ocupa una extensión considerable de un muro, en el cual a partir de diferentes técnicas.

[4] Torres Patricia. Museos y Paisajes Culturales. Confluencia, interpretación y participación en el espacio público. NodoCultura  http://nodocultura.com/2016/05/paisajes-culturales-confluencia-interpretacion-y-participacion/ [Consulta el 14 de abril de 2017].

[5] Goldman, Shifra M. Siqueiros y tres de sus primeros Murales en los Ángeles, revistas, UNAM, http://revistas.unam.mx/index.php/cronicas/article/viewFile/17247/16425, PDF, página 54 [Consultado el 13 de abril de 2017]

 

 

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El mapa de visita al museo antes y después

Te propongo que en tu próxima visita a un museo experimentes con tus amigos esta reinterpretación del museo durante tu recorrido. Puedes hacer un mapa mental o un mapeo de significado personal sobre una sala u objeto(s) que elijas de tu visita al museo, que refleje cómo plantearías una secuencia de temas o aspectos sobre ella. Para ello, hay que elegir un tema, objetos que te parezcan interesantes y destacar sus principales cualidades físicas y contextuales; recuerden que aquí interviene la observación, el análisis y la síntesis, así como la parte creativa al representarlo con imágenes y palabras clave para motivar e invitar a otros a ver esa sala. Puedes diseñarlo durante tu recorrido en la sala, experimenta con tus amigos, familia, o con tus compañeros y maestro en donde todos participen y aporten alternativas de visita.

Así qué para empezar, necesitamos saber que:

Nuestro cerebro, establece asociaciones (pensamiento irradiante) para integrar la nueva información, las dendritas establecen nuevos vinculos con otras neuronas o se desprenden de aquellas que ya no se utilizan. Los Mapas Mentales nos plantean la presentación grafica de ideas una manera orgánica, tal y como sucede en nuestro cerebro, que al plasmarlo en una hoja se convierte en un diagrama que representa las ideas principales que destacamos de aquello que esta a nuestro alrededor como un objeto de conocimiento, sea una clase, conferencia, visita a museo, programa de televisión, etc.

Tony Buzan es el creador del concepto de los mapas mentales, en donde propone que para iniciar un mapa o cartografía mental, hay que colocar al centro de una página la idea principal del tema de estudio; enseguida se hacen conexiones en diferentes direcciones y que dan sentido a los subtemas  y sus contenidos asociados, Las palabras clave se asocian desde la idea central, a dibujos que se van ramificando radialmente con un color distinto y se conectan con otras palabras clave a partir de características comunes e imágenes asociadas. Los temas de menor importancia se representan como “ramas” que salen de la base; se manejan códigos comunes, ideas asociadas, imágenes y colores, lo que también potencia la creatividad al detonar nuevas formas de representar ideas y posibilita la evocación de la información de una manera más natural. Son una forma de conjuntar el pensamiento lógico y el creativo, como una forma de tomar notas sobre una clase, la lectura de un libro o la visita al museo o para expresar ideas, o cartografiar las reflexiones sobre un tema.

El mapeo de significado personal es una metodología cualitativa que permite investigar los referentes previos que tienen los visitantes sobre un tema, qué en el caso de los museos, permite conocer (evaluación previa) cuáles son los intereses, saberes previos, experiencias y conocimientos sobre un tema determinado, para qué a partir de ello, poder modificar, enfatizar o estructurar algunos contenidos de la exposición y hacerlo mucho más cercano a ellos.

Los elementos que se pueden destacar son el vocabulario conceptual empleado, las semejanzas y diferencias entre ellos, el tipo de asociaciones que establecen, además de las referencias a aspectos muy concretos relacionados con los objetos o piezas, con personajes o momentos históricos y con aspectos vinculados con estos temas y que forman parte de su entorno cotidiano.

 

Lo que queremos es:

  • Destaquen sus experiencias y saberes previos sobre un tema o contexto expositivo.
  • Ordenen sus ideas, sobre objetos,  hechos y conceptos que encuentre en una exposición de manera lógica y secuenciada.
  • Comparen sus ideas y experiencias con los planteamientos expuestos y reconozcan semejanzas y diferencias.
  • Comuniquen sus saberes, experiencias y observaciones a partir del lenguaje grafico, escrito y hablado.
  • Grafiquen en imágenes sintetizadas la representacion de aspectos puntuales sobre un personaje, artista, científico, cultura o momento histórico.
  • Analicen y sinteticen los conceptos principales sobre los objetos u obras de la exposición en palabras clave.
  • Potencien su Inteligencia creativa, espacial y verbal-lingüística en el desarrollo del mapa.
  • Reconozcan otras formas creativas de apropiarse del museo.

 

¿Cuáles son sus posibilidades para aprender?

 

Generar experiencias de aprendizaje a partir de la implementación de estrategias creativas como son los mapas mentales y el mapeo de significado personal, permite que cada persona construya ideas y conceptos que ordena de manera personal, propiciando la participación consciente del estudiante. Los aspectos fundamentales que integran el mapa (ideas o conceptos clave, imágenes, estructura y vinculos), implican para las personas, realizar diversos procesos mentales que permiten interactuar con el mundo real y simbólico, para organizar la información con que cuenta previamente y aquella vinculada ya directamente con el patrimonio que tiene frente a sí.

La definición de palabras clave que puntualicen el objeto de conocimiento, la asociación de ideas de manera logica y secuenciada, implica, analizar la informacion y sintetizarla a partir de criterios propios y contrastarla con lo que se ve; percatarse de la importancia de cada palabra clave en el conjunto de lo que se dice. Durante el proceso se clasifican los conceptos, se agrupan y generan  nuevos vinculos; se potencia la memoria visual  sobre los objetos y poder escribir las palabras clave usando colores, símbolos, iconos y flechas.

El potencial creativo de un mapa mental se debe a la gran cantidad de asociaciones que ofrece, lo que genera ideas nuevas. Cada uno de sus elementos es, generalmente, el centro de otro mapa.

Al compartir con otros, el mapeo de significado personal que se ha elaborado previamente en casa, permite cada uno capitalice los saberes y experiencias previas que se tienen sobre determinados temas que se verán planteados en una exposición; inicien un proceso de exploración e interpretación sobre el grado y tipo de información, referentes previos, así como sus percepciones e intereses previos a la viaita al museo y les permite ampliar su Mapa Mental al integrar otros conceptos, imágenes y piezas durante su recorrido.

Graficar todas sus impresiones, sensaciones y emociones vinculadas con la exposición, sus temáticas, museografía, piezas principales, recursos didacticos, cedularios y publicaciones, propicia que durante el recorrido, las personas puedan  potenciar sus habilidades de pensamiento al observar, comparar, clasificar, interpretar aquello que se ve y se ordene a partir de un nivel de expresión escrita complejo y orgánico.

El habla y la escucha de otros es fundamental en el momento en que se establece la comunicación entre los  participantes, cada uno expresa su proceso, la elecciones que tomó y por que lo hizo de esa manera y pueden ampliar las visiones y perspectivas de su experiencia. La autonomia durante el proceso es importante, así como generar un espiritu investigador compartido y en ocasiones colaborativo.

 

¿Cómo empezamos manos a la obra?

  1. En casa antes de ir al museo, con una hoja blanca y un lápiz o boligrafo para hacer un Mapeo de significado personal, en donde con anoten, aquellas palabras clave e imágenes que les sugiere, recuerdan o conocen, con base en el tema de la exposición o sala del museo.
  2. Si van a ir con alguien más, compartan su mapa y expliquen qué estructura y palabras clave definieron, por qué eligieron esos elementos y cuáles son sus referentes y experiencias con respecto a ellos.
  3. Seleccionarán una secuencia de objetos, personajes o aspectos comunes a lo largo de la visita a una sala del museo y vincúlenlos entre sí, cuales son sus relaciones y diferencias.
  4. Definan las palabras clave (ideas) que estan asociadas a cada objeto y que se relacionan entre sí,  aquellos que más les interesaron durante la visita. Los objetos son…
  5. Pongan en el centro el tema central y de ahí dibujen cada objeto y palabra radialmente, hasta que definan máximo 10 objetos y palabras clave asociadas a esta.
  6. Jerarquicen las respuestas e ilustrenlas con colores diferentes.
  7. Presenten a los otros equipos su mapa mental de la exposición.
  8. Cierren la visita, en donde comentarán si quedo algo pendiente por saber para un nuevo mapa que pueden compartir con otros en futuras visitas.

 

Evaluar, en el museo ¿para qué?

Evaluar, implica dar valor a algo, nosotros evaluamos constantemente nuestro entorno o nuestras acciones de manera cotidiana; cuando vamos de Vacaciones vamos haciendo primero un plan de a dónde queremos ir, en que transporte viajaremos, el hotel al que llegaremos y la ruta que seguiremos por la ciudad, los lugares en los que comeremos, etc. Algunos paso a paso, otros al regresar del viaje hacemos la evaluación de cómo fue, así que vamos haciendo una especie de check list en donde de manera sencilla vamos poniendo paloma o cruz, en función de si cubrió nuestras expectativas iniciales, calidad de servicio, atención, etc. ¿Qué valoramos de una experiencia en determinado? Aquí intervienen varios criterios: infraestructura, personal, servicios, atención, accesibilidad, etcétera. Si bien es cierto que, evaluar es un proceso subjetivo, aunque se cuente con información objetiva y cuantificable de determinados aspectos evaluados. Ante una misma situación o experiencia habrá diferentes opiniones y la definición de los criterios también depende de cada persona, se hace puntualmente y de manera más o menos empírica.

En el caso de las experiencias en museos, los visitantes tienen un rol fundamental en los procesos de evaluación; el museo y sus equipos de trabajo han empleado diversas formas de evaluar las acciones y proyectos expositivos, que han dado una pauta del mapa de ruta que han tomado las relaciones del museo con sus visitantes de una manera sistemática y metodológica. “Hasta el momento, las evaluaciones en el ámbito museal se ha centrado fundamentalmente en los estudios de público y en la evaluación de las exposiciones […] si partimos de la idea de que el museo es un espacio de aprendizaje (Domínguez, Estepa y Cuenca, 1999), no cabe duda de que existen otros muchos aspectos evaluables dentro del ámbito educativo museal”.[1] La importancia de hablar, reflexionar y tomar acciones concretas en relación con un tema fundamental como lo es la evaluación, en un contexto no formal, a partir de las experiencias de aprendizaje, en donde los educadores de museos se encuentran en un punto neurálgico de la columna vertebral del museo como institución y de lo educativo como detonador de experiencias de aprendizaje dentro y fuera de sus espacios.

Si bien, muchos de estos procesos son heredados o compartidos por la educación formal en donde, como lo menciona Sebastian Barajas[2], en un evento sobre Evaluación en el formato de Escuela de Educación Disruptiva que promueve Fundación Telefónica, los pilares del sistema educativo tradicional son: la clase magistral, la memorización de la información, las evaluaciones en formato de exámenes y el Curriculum dividido por asignaturas.

En el caso del museo y lo educativo, estos aspectos son compartidos, por ejemplo, una visita tradicional es una especie de clase magistral, en donde el educador transmite una serie de contenidos que son necesarios para los estudiantes, la visita se basa en que al final del recorrido, los estudiantes hayan memorizado o bulímicamente ingieran una gran cantidad de información y que incluso llegando a la escuela puedan ser evaluados sobre ello y de la que al poco tiempo no recuerden nada. Así mismo, los maestros y estudiantes acuden al museo, en muchos casos a partir de la vinculación curricular que establecen los planes y programas; los museos se encuentran divididos también por áreas de conocimiento en función del tipo de patrimonio que resguardan: arqueológicos, artísticos, históricos, científicos. Uno de los retos de la educación dentro del museo implica pasar de un sistema en donde el centro del proceso educativo es la evaluación (los resultados) y no el aprendizaje (los procesos).

En el contexto internacional existen investigaciones y publicaciones sobre sus resultados desde finales del siglo XIX con Higgins, ponderando el Valor Educativo del Museo; el comportamiento de visitantes abordado por Robinson y Melton en la década de los 20; las características sociodemográficas de los visitantes de Abbey y Cameron a mediados del siglo XX; en  la década de los 70 con Chandler y Screven sobre el aprendizaje en diferentes contextos; los de Gardner en los años 90 en donde ya sugiere que haya programas de evaluación y no solo estudios aislados;  o los de Falk y Dierking en el 2000,  Sus trabajos exponen las limitaciones del aprendizaje en las aulas y resaltan, desde un punto de vista teórico, la eficacia del aprendizaje experimental (Asensio y Pol, 2005)[3].

En el caso de los Estudios de público México, tenemos referentes en Graciela Smilchuck y Ana Rosas Mantecón a partir de los años 90, con temas como el Consumo cultural y la evaluación cualitativa de los recursos lúdicos; o diversos estudios de público de exposiciones temporales o permanentes que ha realizado desde 1995 hasta la fecha la Coordinación Nacional de Museos y Exposiciones del INAH; las evaluaciones sumativas de exposiciones de Leticia Pérez y Silvia Singer o aquellos que hablan de la función comunicativa de las cédulas museográficas en museos de Ciencia o la evaluación en Museos y Centros de Ciencia de María del Carmen Sánchez Mora, entre otros.

Es cierto que se han hecho avances y reflexiones profundas sobre la importancia de evaluar en el contexto del museo, se han marcado líneas conceptuales, definido las variables, los niveles de interpretación y propuestas concretas que han generado nuevos proyectos y formas de acercamiento o interacción del museo, más efectivos y significativos con sus diversos visitantes. Sin embargo, de Forma, algunos museos se puso “de moda” aplicar Estudios de público, para estar a la “vanguardia”, aplicando encuestas de salida parciales y nada sistemáticas; en el Fondo, no siempre se capitalizaron sus resultados y se hicieron los cambios necesarios en función de los resultados.  Por ejemplo, los estudios dicen que uno de los detonantes para que los visitantes acudan a determinada exposición es un título atractivo, por ejemplo, La Vida en un sorbo o Por los Siglos de los Siglos (como una especie de slogan publicitario), pero, todavía encontramos muchas exposiciones que manejan títulos demasiado académicos o enciclopedistas, como: Faraón, el culto al sol en el antiguo Egipto.

Los estudios de público son una forma de evaluar lo que se ha hecho en una muestra temporal o permanente, pero se diferencian de aquellas que competen a la educación en el contexto del museo, ya que éstas ponderan aspectos vinculados con la percepción, el aprendizaje, la creatividad o la comunicación, entre otros. Iniciar cualquier estudio o investigación desde la experiencia educativa ha implicado que los educadores sientan mucho respeto o tal vez un poco de miedo por llevarlos a cabo, ya que se ve como un proceso que tiene múltiples aspectos que hay que considerar, siendo la evaluación una de las etapas de la Planeación Educativa a la que se rehúye en muchos casos.

Sistematizar estos procesos de evaluación lleva a los profesionales a plantearse:

  • ¿Qué evaluar de una experiencia educativa al museo? ¿Por qué? ¿a quién? ¿Cuándo? Y sobre todo ¿Cómo hacerlo? “Para diseñar y evaluar experiencias de aprendizaje significativo, es necesario dejar de pensar en el QUÉ para pensar en el CÓMO”[4].
  • Capitalizar nuestras  experiencias y saberes previos sobre lo que implica evaluar, para hacer una especie de Check list [ * ] de la cual partir.
  • Establecer espacios de negociación de significados.
  • Interacción entre iguales o con distintos y desde posturas más cualitativas, complejas y múltiples.
  • Contar con diversas metodologías: de juego, las creativas, aquellas vinculadas con el arte y aquellas de carácter constructivista, de pensamiento complejo, etcétera.
  • Establecer alternantivas viables para resolver los cómo en los procesos de evaluación.
  • Evaluar cualitativamente implica involucrarse más, en dónde los universos de aplicación son muy puntuales a menor escala, desde una perspectiva más holística que se vincula a diseños de evaluación y técnicas mucho más flexibles, abiertas y emergentes.

[1] María Acaso. Sesión 5 de la EED: ¿La evaluación mata la educación? (parte 2).

[2] Estudios sobre públicos y museos. Línea del tiempo. http://publicosymuseos.nodocultura.com [consultado el 9 de septiembre de 2017]

[3] Emprendedor y empresario, autor del libro Aprender es hacer: Cómo adaptar el sistema educativo al siglo XXI. Ubiqum.

[4] Suárez, M.A., Gutierrez, S., Calaf, R., San Fabían, J.L. (2013). La evaluación de la acción educativa museal: una herramienta para el análisis cualitativo. Clío 39, ISSN 1139-6237, http://clio.rediris.es

 

Andy Warhol, las Exposiciones y la construcción de experiencias

Una de las cosas que mas me gusta es acudir a una nueva exposición, algunas que tienen mejor cartel, es decir que el propio artista o la temática ya de entrada nos es atractiva como para decidir invertir una, dos o mas horas para entrar.Andy Warhol, estrella oscura es una de ellas. Así que hice la fila en medio de una diminuta pero persistente lluvia para lograr entrar a una muestra que me había generado una gran expectación, conozco un poco la historia de Andy Warhol, ya hace algunos años tuve la oportunidad de ver en Zaragoza, España una exposición de este artista y me atrapó, así que ahora quería ver que mas sorpresas me encontraba en esta.

Como educador, creo que igual que en cualquier otra profesión, hago siempre un énfasis en la mirada sobre estos temas que además se me hacen fundamentales en las exposiciones, aun en las multitudinarias; entonces al entrar me di cuenta de que había una perfecta organización para el manejo de las personas, de su circulación y estancia, así que nos subieron a un gran elevador en donde “el educador” nos dio instrucciones generales, de no tocar las piezas, no entrar con comida y que por derechos de autor no podíamos sacar fotografías, solo en esos pasillos introductores en cada sala en donde todos estábamos muy dispuestos a hacer varias tomas que dieran buena cuenta de nuestra presencia en el lugar.

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Talleres de verano una oportunidad de reintepretar el museo

Los talleres de verano son una de las actividades básicas que los educadores vienen realizando casi desde que se iniciaron las áreas educativas en los museos; si bien es cierto que el público infantil es uno de los más potenciados en los museos durante los ciclos escolares cuando acuden con sus escuelas. Para el Verano surgen actividades puntuales que se planean para que chicos y grandes vengan al museo y hagan alguna expresión plástica que refleje su experiencia.
A lo largo de los años han surgido talleres de cerámica, orfebrería, pintura, escultura que hacen énfasis en la reproducción de piezas emblemáticas del museo que son detonadores de talleres en donde los chicos conocen un poco sobre los contenidos del museo o de un tema concreto de la exposición y posteriormente hacer su taller, en donde utilizarán una serie de materiales diversos y atractivos que transformados detonan un trabajo singular.
El pasado Verano tuve la oportunidad de diseñar un Taller de Verano para el Museo Regional de Tlaxcala, en donde iniciamos un proceso diferente en el diseño de actividades que formaban parte de esta “tertulia con los objetos”, en donde además trabajamos con niños entre ocho y 15 años, lo que posibilitó el intercambio entre niños y jóvenes en un trabajo colaborativo al desarrollar algunas actividades en parejas o en equipos heterogéneos, lo que permitió detonar lo que Vigotsky llama Zonas de Desarrollo Próximo. Espacios en los que se da el intercambio de saberes entre personas de diferentes que intercambian experiencias en las que unos ayudan a otros a acceder a determinadas experiencias o saberes.
Las actividades a desarrollar durante el taller pretendían detonar en los participantes la participación conjunta al crear diferentes proyectos como : el diseñar una noticia del museo y de la Catedral de Tlaxcala que se encuentra junto al museo; hacer un cuadro cubista de las piezas arqueológicas de la colección en donde pudimos observar cómo se transformaba una vasija de Tlaloc o la Escultura de Chacmol en una imagen en diferentes perspectivas y representada con figuras geométricas y líneas; elaborar una receta de un cuadro en donde los elementos de la obra se convierten en ingredientes de la receta y la historia del cuadro se transforma en el modo de preparación; o elaborar un poema colectivo a Tlahuicole y hacerlo una hoja antigua que puede ser leída por otros.
Cada una de estas propuestas se desprenden de estrategias de visita al museo que he desarrollado a lo largo de varios años y que se encuentran también en este blog, cada una de ellas pretende ayudar a los visitantes, en este caso a los niños y jóvenes del taller a recorrer el museo, a acercarnos al patrimonio de una manera diferente, por ello también aplicamos el Menú para Visitar Museos que NodoCultura que se encuentra en http://menu.nodocultura.com/ que ha propuesto, que a partir de una selección de elementos o platillos nos acercamos a los objetos a partir de la Observación, los grafismos, la empatía, la motivación o la imaginación y pudimos activar la participación y la búsqueda de objetos, contenidos y detonar el diálogo con los niños y propiciar la apropiación del museo de una manera divertida y más libre.
Las propuestas del Menú para visitar museos fue la guía de nuestro recorrido por la exposición en sus diferentes temáticas, la arquitectura y los espacios a partir de la observación, la comparación de las obras cubistas elaboradas por Picasso y la comparación de estos parámetros en las piezas arqueológicas a partir de la comparación ; hacer una foto a partir de la curiosidad ; convertirse en actores a partir de escuchar y dialogar con otros; hacer una poesía a partir del pensamiento divergente, etc. Estas formas de acercamiento al museo tienen la intención de romper con la visita basada en contenidos solamente, aquí se integran también aspectos procedimentales (acciones y estrategias a desarrollar) así como los valores y actitudes que van integrando los chicos frente al museo, al patrimonio, a sus compañeros y frente a sus propias posibilidades creativas en el desarrollo de cada sesión; para ello se cimbran los modelos tradicionales para aprender, transformando sus prácticas y sus experiencias de aprendizaje en conjunto: niños, jóvenes, coordinadores.
Las estrategias de re interpretación del museo también ponderan los procesos frente a los resultados, aunque cada actividad culminó con la realización de un producto concreto; las opiniones, puntos de vista, reflexiones, el diálogo y los procesos creativos tomaron un papel central durante el desarrollo del taller, además de que dichos trabajos se integraron a la exposición permanente del museo, para que otros visitantes pudieran contactar con esta forma de experimentar el museo, junto al patrimonio puesto en las vitrinas y paredes, los padres de familia vieron los trabajos de sus hijos, sobrinos o hermanos y en los cedularios podían descargar la estrategia creativa a través de códigos QR.
Esta es solo una forma de experimentar el museo, te invitamos a que revises algunas de ellas y principalmente a que las experimentes en el museo. Reinterpreta el museo a partir de #unanoticia #uncuadrocubista #uncartel #unapoesia #serunactor #losgrafismos #unareceta

El museo reinterpretado. Un cuadro cubista

Te propongo que en tu próxima visita a un museo experimentes con tus amigos esta reinterpretación del museo durante tu recorrido. Puedes hacer un cartel o infografía sobre un objeto que elijas de tu visita al museo; para ello hay que elegir una obra que te parezca interesante y destacar sus principales cualidades; recuerden que aquí interviene la observación, el análisis y la síntesis para decirlo en palabras clave para motivar a otros. El resultado puedes diseñarlo en la escuela o en casa en un programa de diseño o puedes hacerlo físicamente. Experimenta con tus amigos, familia, o con tus compañeros y maestro en donde todos participen.

Así qué, para empezar necesitamos saber que:

El arte es un lenguaje, una forma de expresión de ideas, sentimientos, sensaciones y de cómo experimentamos, observamos y sentimos del mundo. En el caso de la pintura, se conjugan diversos elementos que permiten su expresión particular como:

  • La línea que se forma a parir de una sucesión de puntos, que pueden ser rectos, curvos, quebrados o irregulares.
  • Las líneas al unirse definen una forma, que es una superficie limitada por un contorno: un cuerpo, objeto o área determinada a ser representada con variantes geométricas, humanas, animales o libres.

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  • El color es el pigmento que inunda la obra y su gama permite expresar emociones o sentimientos. Hay colores cálidos, como el rojo, amarillo o naranja; fríos, como el verde, azul o café, y neutros, como el blanco o el negro que según su combinación genera expresiones diferentes que son captadas posteriormente por el observador.
  • El espacio tiene que ver, por un lado, con el área fisica en la que se hará la pintura, por otro lado, el artista a base de pinceladas y la combinación de colores crea áreas, profundidades, escenarios como los de la realidad u otros que no existen fisicamente.
  • La composición es la distribución que el artista hace de los elementos que conforman la obra sobre el lienzo, a partir del tema y la intención o mensaje que busca dar.
  • La perspectiva permite representar espacios y objetos de manera tridimensional para dar la impresión de profundidad, tal como la vemos con el ojo humano en la realidad fisica. Para producir el efecto de perspectiva, el artista traza líneas desde diferentes puntos ubicados al fondo del cuadro (horizonte o línea imaginaria de fondo) y que son proyectadas hacia fuera; a partir de ello ubica los elementos del primer plano más grandes y así los va haciendo más pequeños los intermedios y los expuestos al fondo casi imperceptibles si la perspectiva es muy profunda. También usa colores fuertes en el centro del lienzo y claros en la distancia.
  • La textura es el uso de este efecto creado por el color, por el tipo de pintura que usa el artista y que le permite reproducir cualquier tipo de textura, tal y como se ve en la realidad; esa representación nos permite imaginar cómo se siente un material, objeto o persona representada en la escena.

Ahora bien, teniendo claros estos aspectos básicos, podemos hablar ya sobre el Cubismo y sobre algunos artistas que pintaron de esta manera tan particular.  Esta corriente surge en las primeras decadas del siglo XX y Pablo Picasso fue uno de sus artistas representativos, que junto con otros, experimentaron con formas geométricas entre las que destacan cubos, triángulos, rectángulos, circulos, lineas rectas, curvas, en secuencia y espacios fragmentados e incluso superpuestos; otras formas representan los elementos del cuadro, desde  diferentes ángulos, como formas que representan el mundo o la naturaleza, en donde se ha quitando la perspectiva, así se establecía una gran diferencia con la pintura figurativa (realista) y creando un estilo muy particular e innovador. Los principales temas que se representan son retratos, naturaleza muerta y paisaje, utilizando en muchos casos los colores frios y posteriormente incluyeron una paleta más amplia.

 

Lo que queremos es:

  • Observen las cualidades principales del fobjeto o conjunto de objetos en colores, formas, texturas, composición en la sala.
  • Sinteticen y ubiquen espacialmente el objeto del museo en sus elementos basicos, líneas y formas geométricas.
  • Hagan un dibujo del objeto desde los criterios cubistas, para que plasmen gráficamente las ideas o conceptos.
  • Re interpreten con colores y formas geometricas los aspectos principales del objeto del museo.

 

¿Cuáles son sus posibilidades para aprender?

La experiencia creativa con base en aspectos plásticos permite a las personas desarrollar una serie de habilidades interpretativas de sus conocimientos, intereses e ideas.

La experiencia creativa se detona a partir de la relación de varios elementos: el entorno natural que ha representado nuestro hábitat y el medio ambiente o espacio en el que nos desenvolvemos los seres humanos y que es nuestra principal fuente de conocimiento. Al paso del tiempo, han quedado expresiones craetivas materiales e inmateriales en prácticas culturales que se relacionan con la economía, la arquitectura, gastronomía, cosmogonía, etc.

Nos  sincronizamos con el entorno y el uso de habilidades de pensamiento como la imaginación, permite percibir mentalmente algo que no se ha creado, así  se inicia el proceso mental de transformación de los elementos para que posteriormente se lleve a cabo materialmente y se construya Cultura tangible  e intangible. Las ciudades y su fluir muestran cambios e innovaciones que satisfacen necesidades concretas de cada cultura, grupo o persona, en relación con la protección, el abrigo, alimento o la diversión. La imaginación reutiliza los saberes previos pero los reagrupa, combina, cambia o los trabaja desde perspectivas diferentes que permite encontrar nuevas rutas de trabajo.

Sin embargo, la estructura jerárquica, estructurada y rígida en la que se ha convertido la sociedad, actualmente existe la creencia de que solo determinados sectores de la sociedad son quienes generan este tipo de expresiones creativas, incluso se piensa que solo los artistas son los considerados como “creativos”, si bien, ellos aplican estas posturas mas abiertas o distintas para darle nuevas lecturas, tal es el caso del Cubismo y muchos otros movimientos artísticos que han cambiado la forma de interpretar y percibir el arte.

La formación escolar con su estructura jerárquica, lineal y racional, basada en el hemisferio izquierdo de nuestro cerebro, racional, lógico, analítico, nos ha enseñado que hay que dar respuestas cerradas, correctas y nos ha hecho pensar que no todos tenemos este poder creador y no somos conscientes del uso de este potencial en nosotros, así como la posibilidad de sacarle el mayor provecho para expresarlo plenamente.

Entonces, la creatividad es una habilidad de pensamiento, una cualidad innata que es necesario estimular, una energía en constante cambio que implica dar una respuesta diferente a lo ya existente. Erick From,[1] ya dijo a mediados del siglo XX, “la creatividad no es una cualidad de la que estén dotados particularmente los artistas y otros individuos, sino una actitud que puede poseer cada persona” o aquella otra en la que Steve Jobs[2], a principios del siglo XX  afirmó que “la creatividad consiste simplemente en conectar cosas”.

La observación es una habilidad importante que se potencia con esta actividad, aprender a ver los detalles, descubrir las combinaciones de líneas, colores, texturas, etcétera. Poder compartir con otros las observaciones individuales, permite ampliar el espectro de lo observado y permite ver mas matices del objeto de conocimiento desde la perspectiva de cada uno y en el caso del museo es una observación selectiva que tiene una intencionalidad, por ello al buscar y definir el tipo de objeto que se observa, arte, arquitectura, arqueología, etnografía, etcétera nos permite definir sus aspectos principales; las formas, colores, texturas, materiales o composición proporcionan también información importante que se recopila a partir de su estructura fisica, lo que va agudizando la mirada de quien busca ¿Cómo son los colores? ¿Qué tipo de líneas le dan forma? son solo algunas de las preguntas que se pueden formular.

De la misma manera interpretar, como una habilidad que se trabaja con esta actividad, permite a quien la experimenta la posibilidad de usar un lenguaje de expresión diferente al que tiene el objeto original. Así la posibilidad de reinterpretar el objeto del museo a partir de lineas y formas geometricas, eliminando la perspectiva y hacerlo con ángulos superpuestos posibilita la expresion de ideas, lenguajes y sentidos de otros, en tiempos y espacios diferentes y actualizarlos a otras formas de expresión plastica.

¿Cómo empezamos manos a la obra?

  • A partir de la observación de la obra o pieza, en equipo seleccionen los elementos principales que conformarán su cuadro, mural histórico u objetos en colectivo.
  • Para el mural elijan los personajes u objetos principales y los secundarios que aparecerán en él, así como la escena en que serán colocados. bodegón, paisaje o retrato.
  • Para la escultura seleccionen al o los personajes y sus propias características: los materiales con los que será elaborada y si se tratará de una estatua, un busto o un altorrelieve.
  • Dibujen primero las lineas y formas principales y posteriormente qué formas se representarán, qué colores se utilizarán, qué texturas predominarán, cómo será la composición, qué título tendrá.
  • Expondrá al resto de los equipos su obra-mural histórica o su escultura colectiva.
  • Con base en la pintura realizada se hará un debate sobre la representación.
  • Cierren, para comentar si quedo algo pendiente por saber para un nuevo cuadro cubista.

 

[1] Psicoanalista, psicólogo social y filósofo humanista. Insiste sobre la universalidad de la creatividad

[2] El empresario, cofundador y presidente ejecutivo de Apple destaca las analogías

El museo reinterpretado. Un cartel

Te propongo que en tu próxima visita a un museo experimentes con tus amigos esta reinterpretación del museo durante tu recorrido. Puedes hacer un cartel o infografía sobre un objeto que elijas de tu visita al museo; para ello hay que elegir una obra que te parezca interesante y destacar sus principales cualidades; recuerden que aquí interviene la observación, el análisis y la síntesis para decirlo en palabras clave para motivar a otros. El resultado puedes diseñarlo en la escuela o en casa en un programa de diseño o puedes hacerlo físicamente. Experimenta con tus amigos, familia, o con tus compañeros y maestro en donde todos participen.

Así qué para empezar, necesitamos saber que:

Los carteles se conocen también como Poster y comúnmente se utilizan para hacer publicidad sobre determinados temas como espectaculos de circo, conciertos, obras de teatro, presentaciones de libros, apertura de almacenes, cursos, talleres, conferencias e incluso en algunas ocasiónes tienen un carácter más reivindicativo cuando hablan de temas sociales sobre identidad, igualdad, inclusión; politicos cuando se dan las campañas presidenciales, estatales o locales que inundan las calles; artísticos de determinados grupos, como aquellos elaborados en las primeras decadas del siglo XX en donde . Son elaborados en formatos de papel, cartón, cartulina o material reciclado y combinan texto e imágenes, graficos, fotografías, que se imprimen, pintan y decoran con técnicas diversas para colocarse en lugares visibles, a fin de servir de anuncio, aviso y propaganda de ideas, productos y eventos que una persona o grupo quiere dar a conocer. La colocación de los posters se da en fachadas o en sitios detinados en determinados edificios o sitios publicos como el metro, que tienen gran circulación. Actualmente, los carteles o posters circulan también a través de las redes sociales en donde tambien esta combinación ideas e imágenes estan presentes para reforzar, promover, o difundir diversos temas y se ha socializado su diseño a través de programas libres en los que casi cualquier persona puede elaborarlos, ampliando sus posibilidades para todos, mas allá de los diseñadores, artistas, ilistradores o grabadores profesionales.

 

Lo que queremos es:

  • Plasmen las ideas o conceptos principales con respecto a uno de los objetos del museo.
  • Representen graficamente al objeto a partir de sus caracteristicas fisicas y contexto en el que surgió.
  • Utilicen creativamente diversos materiales plasticos en la construcción del cartel.
  • Analicen la información sobre el tema y el objeto y sinteticen el contenido para inegrarlo al cartel.
  • Optimicen la utilización del espacio para que el diseño sea atractivo.
  • Potencie su creatividad al reinterpretar su experiencia a partir de ideas e imágenes.

 

¿Cuáles son sus posibilidades para aprender?

La participación en pareja o en pequeños equipos potencia el uso de analogias, en donde se pueda establecer el tipo de relaciones de un contexto como el teatro, la literatura, la musica, al contexto del museo o del tipo de patrimonio que resguarda, esto implica para los participantes estar sensibilizados al contexto que se presenta en la exposición y a establecer semejanzas y diferencias entre ambos ámbitos a partir de relaciones objetivas o por medio de metáforas; por ejemplo: ese color que decora la vasija es tan rojo como la sangre de los guerreros en la batalla, el trabajo de lafarería es como…. Experimentar el uso de Analogías potencia esta habilidad de pensamiento para establecer relaciones entre  personajes, objetos, ambientes con cosas, sensaciiones, emociones, etc.

Relacionar las partes con el todo, es otra habilidad de pensamiento que tambien se potencia en este proceso, permite reconocer cómo ese objeto seleccionado para la experiencia, forma parte de un contexto mayor al que pertenece, al que influye y del que es influido, pero diferenciando las singularidades de cada grupo, elemento, persona, etc. Poder elaborar un cartel tipo rompecabezas, permite integrar tambien a un grupo a una actividad en colectivo en donde todos pueden reconocer que suman al trabajo final e incluso pueden hacer un cartel que incluya elementos de varios objetos.

La posibilidad de traducir del lenguaje patrimonial expositivo al grafico a través de imágenes y palabras que expresan aquello que es, traducir del lenguaje tridimencional al bidimencional, que les permita reflexionar sobre la experiencia, el objeto y la manera en que este cobre un nuevo significado creativo a través de la expresión plastica en todas su gama de posibilidades, esto permite que las personas desarrollen esta habilidad para traducir aquello que le interesa, utilizando diferentes lenguajes.

El cartel tiene la intención de que se explique a sí mismo, es decir, el observador tiene que entender el mensaje que guarda, sin más aclaración oral o escrita. A través de su hechura se propicia la elaboración de códigos de lenguaje distintos a los que se poseen. Es un método excelente para que se capte la atención del público de manera rápida y reciba información puntual y directa sobre las opciones de entretenimiento y otros satisfactores que el museo tiene.

Un maestro, puede elaborar un cartel previo a la visita, como una estrategia motivacional donde se destaquen algunos de los objetos y contenidos que se encontrarán en el museo.

 

¿Cómo empezamos manos a la obra?

  1. Después del recorrido y de la experiencia en la sala, al regresar a casa o la escuela formen equipos de 2 o 3 personas y dialoguen sobre aquel objeto que les pareció significativo, emblematico o interesante para hacer un cartel sobre él.
  2. Definan la intención del Cartel:
  • Publicidad de evento.
  • Publicidad de producto.
  • Social (reivindicativo).
  • Artístico (técnica, autor.
  • Informativo (en relación con el tema, la época y la sala).
    1. Establezcan cómo será el diseño del objeto(s) o tema que será el elemento central del cartel: abstracto o realista
  • Elijan una técnica que les ayudará a representarlo: acuarela, crayola derretida, recortes de revista, gravado, etc.
  • Ponganse de acuerdo sobre el mensaje o concepto que quiere resaltar y redacten la frase principal y los textos que acompañarán la imagen central.
  • Aprovechen todos los recursos disponibles que tengan: lápices de colores, revistas, hojas a color, pintura, pegamento, tela, etcétera.
  • Juntos podrán hacer el análisis de los carteles, con base en su mensaje, creatividad y alcance.
  • Cierren, en donde comentarán si quedo algo pendiente por saber para un nuevo cartel.

 

 

Mediador, mediar, mediación

El papel del mediador como agente involucrado en el proceso de apropiación de lo que el museo presenta, bajo la intención deliberada de provocar experiencias de calidad en los visitantes, es una tarea que se va construyendo momento a momento. Primero desde la base teórica que nos permite tener una visión panorámica de todos los elementos participantes y las relaciones que entre ellos pueden generarse.

Delimitar los campos de acción, provocar intencionalmente experiencias en la diversidad de públicos, propiciar aprendizajes contextuales, sumado al eje participante que es el visitante, da como resultado una dinámica participativa y dialogal con el museo y lo que en él se encuentra.

Segundo reconocernos como uno de esos elementos en acción con el visitante, mediador implica entonces un cambio de los propios esquemas personales, laborales y de relación con los otros, transformar entonces las actitudes para detonar experiencias en los diversos públicos, motivar y facilitar en los públicos el contacto con el acervo del museo, tener una actitud alerta para organizar y encuadrar la información vertida por ellos y la que se puede enlazar con las propuestas curatoriales propuestas por el museo.

El mediador provoca preguntas que llevan a incursionar en nuevos caminos, más que dar respuestas establecidas, lineales y cerradas que coartan la participación

y el disfrute. Ser profesional es considerar que la participación es un elemento fundamental dentro del proceso de apropiación del patrimonio, en donde todas las voces, todas las inteligencias son formas de conocer lo que el mundo y lo que el hombre es capaz de crear y construir.

Conciencia de participación, dentro de un área y también con los otros equipos de trabajo del museo: investigadores, difusores, museógrafos, directivos; es la acción que permitirá la inclusión de elementos de mediación en la construcción de una exposición temporal, permanente o itinerante, mediación que se sustenta en un esquema constructivista, que reconoce la importancia de la educación en museos como una disciplina profesional, pondera el aprendizaje contextual y es consiente, más allá de lo obvio, que existen diversas inteligencias y formas de aprender y transformar al “gran público o público general” en conceptos concretos de comunicación con la diversidad en un entorno de inclusión y respeto por las opiniones de todos.

Mediación en sala para que el visitante se sienta en libertad de elegir sus opciones de visita, mediación que sugiere pero no impone y utiliza, no solo la presencia y relación entre humanos, se apoya también en mediación tecnológica, escrita, de espacios ex profeso, entre otros. Siempre es necesario sentir la intención de reflexionar, interpretar y dialogar, si no, el medio se convierte en un elemento intrusivo en la experiencia, en lugar de motivar, organizar, filtrar, seleccionar y provocar preguntas en el visitante.

La mediación es una posibilidad que se brinda a los visitantes para que conozcan y re-conozcan el museo de otra manera. Teniendo experiencias exitosas de mediación estamos formando nuevos públicos que pueden posteriormente transferir estas formas a su práctica en otros espacios, visitantes que podrán por sí solos vincularse con el espacio, con el acervo, con otras personas que estén con él en ese momento y buscarán los elementos de mediación, al mediador o ellos mismos se transformarán en mediadores con otros.

Nos encontramos en este proceso de transformación de visión, conceptos y prácticas dentro del museo, todavía falta camino por andar, pero la dirección es prometedora.

Reinterpretar el Museo. Hacer una Receta de TOP CHEF

La cocina es un lenguaje mediante el cual se puede expresar armonía, creatividad, felicidad, belleza, poesía, complejidad, magia, humor, provocación, cultura.

Ferrán Adriá

Te propongo que en tu próxima visita a un museo experimentes con tus amigos esta reinterpretación del museo durante tu recorrido. Puedes hacer una receta de una obra), para ello, para ello, hay que elegir una obra que te parezca interesante para hacerla un platillo y elaborar su receta entre varios; recuerden que aquí interviene la imaginación y el detonar los sentidos para motivar a otros. El resultado puedes escribirlo en tu celular, en una hoja para sacarle una foto, para compartirlo en tu red social favorita o crear una recata digna de Top Chef que fue inspirada de una obra plástica. Experimenta con tus amigos, familia, o con tus compañeros y maestro en donde todos participen.

Así qué para empezar, necesitamos saber que:

La receta es una fórmula que indica los componentes que integran un platillo y su modo de preparación. Cuando se inicia el proceso de experimentación con algunos productos que servirán para la preparación de algún platillo, bebida o algún postre, quien lo diseña va percibiendo sus aromas, texturas, sabores, colores y es muy conciente de las sensaciones que esto le provoca; va integrando   las cantidades de cada uno,  deja que el proceso tenga un tiempo hasta que queda concluido y se acerca a lo que quiere que a su vez sus comenzales sientan al degustarlo. Este proceso, se guardaba celosamente y se conservaba a partir de la memoria de quien elaboraba dichos platillos y se guardaban con gran tradicion y se trasmitia de manera oral de padrea a hijos, formaba parte de las distinciones que tenian determinadas familias en sus cocinas.

Algunos grupos o personas, vieron necesario recapitular en piedra, tela o papel aquella “receta”, para que posteriormente el creador u otros puedan replicarla, se explicitan así, los ingredientes, incluyendo especias y sus cantidades, los utencilios de cocina necesarios para llevarla a cabo,  los tiempos empleados para cada acción, así como el proceso que se siguió hasta su terminación en la mesa, todo esto va conformando aspectos importantes de la gastronomia de una cultura, pais o pueblo particular.

Posteriormente, estas recetas podian integrar información o acotaciones sobre el contexto en el que se elaboró, es decir, la epoca, lugar, tiempo del año, acontecimiento historico en el que se hizo (boda, bautizo, encuentro politico, etc), incluso, a partir de la investigación se fueron conformando recetarios o libros que ya integraban mas elementos socioeconomicos, culturales y alimenticios que podian mostrar aquellas practicas culinarias o recetas que se han transformado a lo largo de los años en cuanto a productos, practicas culinarias y costumbres.

Hay recetas estan construyendose en todo momento, por ejemplo, los piratas y navegantes durante su trayecto en altamar, hicieron uso de carnes y pescados saladas, agua y vino, para lograr llegar con estos productos hasta su destino; posteriormente al llegar a América, complementaron con la amplia gama de productos americanos (Tomate, maiz, calabaza), con los europeos (carnes rojas, pollo, bacalao) y asiaticos (arróz, citricos, mangos), lo que permitió la creación de nuevas recetas y  enriqueció la gastronomia de estos continentes.  Se hablaba también, que el mismo Leonardo Da Vinci que gustaba de cocinar, tuvo un tiempo una taberna con  su amigo Sandro Boticelli, pero no se cuenta con  ningun libro recetas como por ahí se escribió, en el llamado Codex Romanoff  supuestamente escrito entre 1481 y 1500.

Las recetas actuales se pueden consultar por diversos medios, desde programas de radio y televisión, las redes sociales, paginas web o las aplicaciones, e incluso desarrollarlas en reality shows como Master Chef o Top Chef que han ampliado el espectro y reconocimiento de esta practica culinaria a mas personas alrededor del mundo. Puntualizamos aqui como se ha transformado la imagen del Chef, no solo como quien elabora platillos para alimentar a los comensales, sino en un carácter de creador, de creativo, como un buscador, experimentador, un artista que a travéz de sus platillos explora nuevas tecnicas, formas muy esteticas de presentar los platos, para darle a la comida un carácter, no solo de alimentación, sino de arte en si mismo.

¿Sucede así en una obra de arte?

 ¿se puede hacer una receta para volver a hacer el cuadro?

¿Cuáles debían ser los ingredientes?

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65 años de Educación en Museos en México, un acercamiento a sus fortalezas, debilidades, oportunidades y retos.

“El museo visto como un lugar para la pregunta y como espacio donde se hace posible el goce de aprender; también el lugar que debe permitir la aproximación multisensorial; un lugar que no debe ser exclusivamente una puerta al pasado y que vive no sólo por los objetos y sus creadores (hombre y naturaleza) sino por las ideas y sentimientos de quienes trabajan en él y lo visitan”

Museo Nacional de Colombia

El concepto educar desde el punto de vista conceptual, ha tenido varias definiciones y principalmente diferentes prácticas dese el punto de vista de la educación formal que se da en las escuelas y que con ciertas variantes también ha permeado las acciones que llevan a cabo las áreas educativas en los museos de todo el mundo. Este proceso ha sido continuo y es el resultado de las interacciones que llevan a cabo los visitantes- los educadores de museos y las colecciones que se presentan en los museos. Este 2017 se cumplen 65 años de a creación del primer Departamento de Educación en Museos en México, esto implicó para el Instituto Nacional de Antropología (INAH) un punto  fundamental en la labor educativa no formal en sus museos.

Aquí algunos puntos que se retoman sobre este tema en el Instituto y una reflexión sobre sus fortalezas, debilidades, oportunidades y retos que pueden ser compartidos por algunos otros departamentos de educación en México.

Las Fortalezas

Las actividades educativas en el Instituto Nacional de Antropología e Historia tienen una gran tradición, a partir de 1952 en que surge el Departamento de Acción Educativa que duró 21 años como un área rectora de las actividades educativas en las que un equipo de maestras comisionadas de la SEP empezaron a realizar una serie de actividades en los museos y que formaron una parte importante de la relación INAH-SEP, por la que las escuelas acudieron asiduamente a visitas guiadas a estos espacios en la Ciudad de México.

Todos recordamos nuestras primeras experiencias en una visita guiada al museo

¿Cuál recuerdan, en qué museo, qué fue lo mas significativo?

Dichas maestras contaban además con especialidades en áreas afines como la historia, arqueología, etnografía, etcétera; sustento que se consideraba fundamental para el diseño de dichas actividades en estos espacios. El viejo Museo Nacional de Antropología, La Galería de Historia. Museo del Caracol trabajaron con este personal que se movía a diferentes espacios para atender a las escuelas que acudían a ellos.

Años más tarde, en 1964 el nuevo Museo Nacional de Antropología que ya contó con un equipo propio conformado en un espacio que además contaba con un área física particular y en un edificio hecho exprofeso para tal fin, a diferencia de los demás museos en los que se hicieron adaptaciones a edificios históricos y en los que no siempre se contaba con un espacio propio y con las condiciones óptimas para el trabajo educativo.

Para 1961, el ICOM estableció que la educación era la función primordial de los museos y en los años 70 y 80 museólogos en distintos países  como Bélgica, Francia, Inglaterra, Canadá y Estados Unidos, desarrollaron un nuevo paradigma conocido como ”Nueva Museología” en esos años los Departamentos de Educación tenían un papel  secundario con respecto a la jerarquía de trabajo en los museos;  entre sus funciones se encontraban básicamente  las visitas guiadas, ayuda a estudiantes en sus tareas, talleres, conferencias y cursos.

Aquí surgieron las áreas educativas en los museos del INBA en el Museo Nacional de San Carlos y en los museos del INAH de la República Mexicana, no solo al publico escolar, que si bien es el dominante, cada vez más públicos diversos que acuden a estos espacios en busca de actividades que les hagan pasar un buen momento y logren experiencias gratificantes y significativas de lo que el museo le puede dar.

A partir de los ochenta se experimentaron una serie de innovaciones educativas basadas en un paradigma educativo denominado  constructivismo que postula que el individuo es el responsable de la construcción de su propio conocimiento, además, los museos han desarrollado estudios de público que les han permitido contar con datos importantes sobre sus visitantes y así establecer pautas de trabajo y aprendizaje para esa diversidad de públicos. Algunos aspectos que se han podido definir son:

  • La diversidad de público, de sus conocimientos previos, estilos de aprendizaje, etc.
  • El comportamiento de los visitantes en el espacio museístico: pautas de desplazamiento, duración de la visita, fatiga, conducta social, utilización de los servicios del museo…
  • La capacidad para comprender y asimilar los mensajes expuestos e impactos de la información en términos de actitudes, ideas erróneas, intereses de los visitantes.
  • Aspectos de la comunicación: diseño y presentación de cédulas, instrucciones, medios audiovisuales, temperatura de la salas…

Al paso de estos años ha habido altibajos en este proceso, la coordinación de las áreas educativas ha tenido momentos de esplendor, como en 1977 con la inauguración de la primera exposición sobre los Servicios Educativos, en los años 80 con la extensión de los Servicios Educativos a casi toda la República Mexicana  y la inclusión del Programa Nacional:,ji de Servicios Educativos de 1995 al 2000.

A partir del 2001, en la celebración del cincuenta aniversario de la creación de esta área en el INAH, se planteó la transformación a Programa Nacional de Comunicación Educativa, en dónde se estableció un cambio Teorico-conceptual y metodológico con fundamentos pedagógicos y comunicativos contemporáneos, que tuvieron la intención de diversificar y reposicionar la importante función de la educación en museos desde parámetros constructivistas, participativos y de educación no formal, no era solamente cambiar de denominación de Servicios a Comunicación, esta segunda implicaba cambios de fondo en la forma como se acercan los educadores a los visitantes, estableciendo verdaderos procesos de dialogo y comunicación.

Por ello, para el 2010 se transformó de Programa a Subdirección de Comunicación Educativa de la coordinación Nacional de Museos y Exposiciones (CNMyE), en donde sigue desarrollando acciones educativas que fortalecien la labor de los educadores de museos. Vemos cómo al paso de los años los aspectos educativos han cobrado otro nivel en el ideario de la museología, posicionando a nivel general las acciones educativas en un ambiente más participativo e incluyente, mucho a partir de la visión del museo Constructivista (Howard Gardner), los modelos de Mediación, Inteligencias Múltiples, Interpretación del Patrimonio y Educación Disruptiva.

Se contaba con diversas líneas de acción, entre las que se encuentran:

  1. Asesorías a educadores de la red de museos del INAH y externos.
  2. Proyectos didácticos para exposiciones como las Guías para maestros.
  3. Publicaciones educativas como el boletín La Vozinah ; el libro Educación y Museos, coordinado por la Mtra. Ma. Engracia Vallejo Bernal.
  4. Acciones para el fortalecimiento de la red como el Manual de Lineamientos para las acciones Pedagógicas de las áreas educativas en los museos, zonas arqueológicas y centros INAH del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
  5. Programa de Capacitación con cursos sobre estrategias de visita, recursos didácticos y métodos innovadores sobre interpretación del patrimonio.
  6. Eventos académicos en colaboración con otras instituciones como la Camarilla de Experiencias; el Seminario: La Función Educativa de los Museos o  el Coloquio Internacional Retos y perspectivas de los museos en el siglo XXI.

Dichas Líneas de acción consideraban a la educación como un aprendizaje compartido en un ambiente social como es el museo y a la comunicación como diálogo, reflexión e interpretación que hace el visitante con este espacio y lo que en él se encuentra, así como con los otros públicos que comparten  esta experiencia de visita.

Con la finalidad de propiciar esta interacción entre los visitantes y el museo y así lograr incrementar los niveles de atención, desarrollamos una serie de proyectos educativos con más alto alcance y mayor consistencia, a través de estrategias de visita y de atractivos recursos didácticos que propicien que los visitantes logren una visita enriquecedora y participativa que les permita una experiencia vivencial de mayor significación.

Los trabajos de colaboración en red con los 116 museos del Instituto, han fortalecido las acciones educativas en cada museo, pese a la disminución considerable de personal que se tiene en algunos centros, en función de movimientos internos del propio Instituto. Los encuentros, intercambios y la generación de lineamientos para definir actividades conjuntas entre los museos, ha permitido intercambiar ideas, experiencias y metodologías que han ayudado a cambiar viejas prácticas, por algunas más innovadoras y creativas. El establecer una imagen fuerte de la Subdirección de Comunicación Educativa y a su vez de cada  área educativa y posicionar sus acciones en el ámbito Nacional.

El INAH fue pionero de la Educación en Museos en México, sentó las bases de un área creada exprofeso en el Museo Nacional de Antropología y que posteriormente se instauraron en la mayor parte de los museos; ha desarrollado proyectos educativos de éxito, en cuanto a visitas, programas de formación de profesorado sobre los contenidos del museo, talleres de verano, pos visita o materiales y programas para personas con capacidades diferentes, no solo en los museos, también en las zonas arqueológicas donde se ha visto la necesidad de integrar acciones educativas en beneficio de sus públicos en todo el país.

Lo educativo dentro del museo, es lo que le da vida, dinámica, participación y brinda un abanico amplio de posibilidades de acercamiento a los visitantes al patrimonio que resguardan estos espacios, su papel es fundamental en el contacto y comunicación con los públicos, es mediador, intérprete, detonador de saberes y hacerse, por eso es importante reflexionar juntos.

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